La mayor crisis humanitaria actual ocurre en Sudán. Los números son apabullantes. Se estima que 150 mil personas han muerto a consecuencia de la guerra. La mitad de una población de 50 millónes esta amenazada de hambre aguda por la falta de ayuda humanitaria. No llega la comida que se necesita, bien porque no es suficiente o porque los bandos combatientos, las Fuerzas Armadas de Sudan (FAS)y las Fuerzas de Apoyo Rapido (FAR), impiden su paso al usarla como arma de guerra. La poca comida que llega a los campos de desplazados esta a precios impagables.
La hambruna ha comenzado. El colera y la malaria causan estragos. Se centra sobre todo alrededor de la ciudad de al-Fasher, la ciudad más poblada de Dafur sitiada por las Fuerzas de Apoyo Rapido donde hay atrapadas 260 mil personas la mitad de ellas niños. Cada día solo en el campo de Abu Shouk mueren entre 5 y 7 niños de hambre. En todo el país 14 millónes de personas ha tenido que dejar sus hogares para salvar sus vidas buscando donde sobrevivir. Como sino fuera suficiente a finales de agosto un desprendimiento en las montañas de central Dafur, es época de lluvias, se trago una comunidad de más de mil personas. Con el tejido social y productivo roto por la guerra y los caminos enlodados todas ellas murieron enterradas incapaz los sobrevivientes de salvarles de la muerte.
La guerra empezó en abril del 2023 cuando dos generales al-Burhan (FAS)y Hametti (FAR) que compartían el poder rompieron sus acuerdos y empezaron una guerra entre ellos por el poder arrastrando a la población a una guerra que no es la suya. Despues de casi dos años y medio de lucha la guerra todavía esta por decidirse en un Sudán destruido. El pasado marzo las FAS tomaron Jartum pero la guerra no muestra indicios de que este acabando. El país se ha dividido entre el este (la costa del Mar Rojo y el Nilo) en manos de al-Burhan y el oeste (Dafur y Kordofan) en mannos de Hametti amenazando dividir al país.
Toda esta tragedia humanitaria ocurre con el silencio y la inacción de una Comunidad Internacional que ha dejado de lado lo humanitario para enfilarse a una política militarista. Lo que gastaba antas en ayuda humanitaria lo gasta ahora en armas. Mientras la Unión Europea ha aumentado el 5% su gasto militar ha bajado sus gastos humanitarios. Hay estudios que muestran que gastando el 1% de lo que se gasta en lo militar en ayuda humanitaria se podria financiar todas las necesidades humanitarias. Con la nueva politica las armas llegan fácilmente a los combatientes. Los estados que antes se llenaban la boca con el humanitariasmo piensan ahora en intereses económicos y geopolíticos, desatendiendo sus obligaciones humanitarias. Emiratos Arabes Unidos es el actor más activo en este desastre humanitario y nadie ha propuesto sanción alguna.
Sobre esta tragedia hecha por los hombres hablamos en el progrma de Siscu Baiges que aqui ofrecemos.