Contrarrevolución en Sudán de la mano de Arabia Saudí

SUDAN.jpg

El pasado lunes Jartum amaneció como un campo de batalla. Las Fuerzas de Ayuda Rápida (Janjaweed) llegaron de todas las direcciones disparando fuego real al campamento que la Revolución mantenía desde principios de abril cuando decidió convertir una marcha en una sentada permanente enfrente del cuartel general de los militares. Al menos 65 ocupantes fueron asesinados y otros cien heridos de bala. Los detenidos se cuentan por centenares. Las tiendas para dormir y otras instalaciones fueron quemadas. El campamento destruido.

No había ninguna excusa para la brutal represión. Los revolucionarios habían apostado por la resistencia cívica y habían convertido el campamento en una ocupación festiva. Periodistas que lo habían visitado lo describían más como un festival contracultural de verano que como el escenario de una Revolución. Los ocupantes habían decidido mantener el campo hasta que los militares entregaran el poder a un gobierno civil para organizar unas elecciones creíbles. Sabían que la detención del dictador al-Bashir en abril y su sustitución por un Consejo Militar era nada más que un cambio de cara. Los generales genocidas en Darfur, los coroneles corruptos que se habían enriquecido ilegalmente con el petróleo, el oro o el comercio de ganado, o los que habían hecho negocios con la Unión Europea para frenar la migración en el desierto de Sudán, seguían. Bashir había sido depuesto pero el viejo régimen continuaba y querían derribarlo.

Durante dos meses la Revolución había estado en un impasse. Las demandas de la Revolución se habían estrellado contra el muro que habían levantado los militares. Pero el lunes entró en una nueva fase peligrosa. La semana anterior Jartum había conocido una huelga general para forzar a los militares a volver a la mesa de negociaciones de la que se habían retirado. El lunes los militares decidieron mover ficha para romper el impasse y tomar la iniciativa, hasta entonces en manos de la Revolución, destrozando su principal símbolo.

El mismo día del ataque los militares confirmaron que no querían más negociaciones y convocaron unilateralmente a unas elecciones a celebrar en nueve meses. Unas elecciones de ningún modo creíbles para la Revolución. Los militares han optado por una vía de confrontación para mantenerse en el poder de cualquier manera, como muestra el ataque al campamento.

El humo del campo desmantelado se veía el lunes en vídeos subidos en directo a las redes sociales en los que se apreciaba también la brutalidad de los Janjaweed y a jóvenes heridos de bala sangrando en el suelo, algunos inmóviles. De cualquier forma el asalto al campo no había paralizado a los ocupantes. Ellos dicen que el miedo lo perdieron hace tiempo. Los revolucionarios dispersados no volvieron a sus casas derrotados. La Asociación de Profesionales (SPA), la organización que está liderando la Revolución, llamó a continuar en las calles después de calificar el ataque de “traicionero” y de “sangrienta masacre”.

En otros vídeos se veía a jóvenes heridos en camas improvisadas en el suelo de hospitales haciendo el signo de la victoria. Los que no habían sido heridos o detenidos se habían organizado en pequeños grupos. Al Jazeera –sus periodistas habían sido expulsados el día anterior– mostraba imágenes de estos jóvenes levantando barricadas con ladrillos, piedras y neumáticos ardiendo. Incluso llegaron a cerrar uno de los seis puentes del Nilo para dificultar el movimiento de los Janjaweed, que habían empezado a detener a gente en hospitales y domicilios. La determinación de estos jóvenes permite pensar que puede que los militares hayan tomado la iniciativa, pero el curso de la Revolución todavía no está decidido. La Revolución sigue contando con el apoyo popular.

Los militares lo saben y tratan de compensarlo con la ayuda de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto. Países que no quieren una Revolución en Sudán. No es casual que la contrarrevolución haya empezado dos días después de una visita del General Abdel-Fattah Burhan, el jefe del Consejo Militar, a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

Los egipcios, saudíes y emiratís quieren la continuidad del régimen militar porque han encontrado en Sudán suministro de agua; suelo agrícola para su seguridad alimentaria e inversiones; y soldados para su guerra del Yemen.

El propio al-Burhan fue el organizador del contingente sudanés que combate junto a Ryad contra los huzíes en Yemen. Los saudíes y emiratís aprovecharon la quiebra financiera –Sudán perdió dos tercios de sus ingresos estatales, que provenían del petróleo, cuando se separó de Sudán del Sur— para convertir a los militares sudaneses en sus clientes, desplazando a Qatar, Turquía e Irán –con quien mantienen una lucha por la hegemonía en la región. En abril, en medio de la crisis, Emiratos depositó 500 millones de dólares en la caja del tesoro sudanés. Forma parte de una cantidad prometida de 3.000 millones. La falta de pan, gasolina y medicinas es lo que desató las primeras manifestaciones que desencadenaron la Revolución, poniendo al régimen en peligro.

El número dos del Consejo Militar –muchos lo ven como el poder real– es Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemeti, también amigo de Ryad y Abu Dabi. Mientras al-Burhan estaba en Abu Dabi, Hemeti estaba en Jedda reuniéndose con Mohammed bin Salman, el príncipe a cargo de Ryad. Su poder le viene de ser el líder de las Fuerzas de Apoyo Rápido (Janjaweed). Las milicias árabes que estuvieron en la vanguardia del genocidio en Darfur. El núcleo de las milicias lo forman 7.000 hombres de la tribu árabe Rizaygat de Darfur, a la que pertenece Hemeti y que luchan en Yemen junto a las tropas de Emiratos. Fueron las víctimas de los Janjaweed en Darfur los que se presentaron en Jartum para sumarse a la Revolución. Se hicieron famosos en el campamento, porque trajeron con ellos fotos de su sufrimiento, que enseñaban desafiantes a los militares. Fueron los Janjaweed quienes llevaron a cabo la brutal represión el lunes. El poder parece estar cada vez más concentrado en los generales más violentos.

La escueta respuesta europea a la brutal represión se puede explicar porque el principal objetivo de su política en el cuerno de África es la estabilidad para evitar flujos de migrantes hacia el Mediterráneo. Los derechos humanos y la democracia los han aparcado en nombre de sus reaccionarias políticas migratorias, hasta el punto de que están financiando a los genocidas janjawees para que controlen las fronteras.

Es muy probable que el apoyo de la Comunidad Internacional al movimiento revolucionario democrático se quede solo en declaraciones y traguen lo que Arabia Saudí haga. Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia o España lo están haciendo ya en Yemen, donde han sacrificado los derechos humanos a cambio del dinero de los accionistas de sus empresas de armamento, y es posible que vuelvan hacerlo en Sudán.

La Unión Africana ha dado un ultimátum hasta el 30 de junio a los generales sudaneses para que traspasen el poder a los civiles. (El pasado jueves anunció que suspendía a Sudan de la organización hasta que pase el poder a los civiles) Pero el presidente de la Unión Africana es Abdel Fattah el Sisi. Él mismo líder de un golpe de Estado sangriento en 2014 que derrocó al primer presidente elegido democráticamente en la historia de Egipto.

En estas condiciones es difícil imaginar cómo ciudadanos que han optado por una vía pacífica para llevar a cabo su Revolución democrática pueden parar a un ejército conocido por su genocidio en Darfur. Pero la Asociación de Profesionales Sudaneses (SPA), quien lidera la revolución, piensa que puede conseguirlo y ha llamado al pueblo sudanés a ser parte de una “total desobediencia civil” para derribar al Consejo Militar.

El martes las movilizaciones seguían en las calles a pesar de que se celebraba la fiesta del fin del Ramadán. Internet había sido cortado. Los vuelos suspendidos. La Asociación de pilotos se ha sumado al llamamiento de la SPA. La destrucción del campamento ha obligado a la Revolución a cambiar de táctica. Ahora pequeños grupos se movilizan dispersos por las principales esquinas de las tres ciudades que forman Jartum, llamando a los militares a pasar el poder a los civiles. La lucha por la libertad no ha terminado.

https://www.elviejotopo.com/topoexpress/contrarrevolucion-en-sudan-de-la-mano-de-arabia-saudi/

Anuncios
Publicado en Africa, colonialismo, cuerno de africa, refugiados, Uncategorized, yemen | Deja un comentario

Revolución en Sudán: «Todo debe caer»

¿Por qué nos ocultan que el Cuerno de África vive una primavera política?

El año pasado fue Etiopía. Una rebelión de jóvenes acabó con un gobierno que había acudido a la represión para resolver sus problemas. Ahora es Sudán quien está conociendo una revolución popular. Mañana puede ser Eritrea. En Sudán la población se ha levantado contra un régimen autoritario en manos de un banda de cletpómanos que durante treinta años ha saqueado el país. Un régimen al que la Unión Europea le está financiando unas milicias que han asesinado al menos a 60 manifestantes durante las protestas.

Untitled 8.png

Mural en las calles de Jartun

Omar al-Bashir, el Presidente que cambió su traje de militar por uno de civil tan pronto llegó al poder por la fuerza, fue derrocado la semana pasada, pero miles de personas siguen sentados rodeando el cuartel general del ejercito y los poderosos servicios de inteligencia en Jartum, la capital sudanesa. La gente no se traga que las cosas han cambiado porque hayan sustituido a un general por otro. No quieren que ocurra lo de Egipto o Yemen durante la primavera árabe y por eso siguen en las calles. “Todo debe caer”, gritan. Es una tarea difícil acabar con el régimen porque la revolución apenas está creando sus líderes y la comunidad internacional no está por la labor.

Llevaban meses –desde diciembre, cuando en al menos en 30 localidades la gente salió a la calle a manifestarse por la falta de pan, literalmente no lo había en las panaderías– intentando organizar algo semejante a lo que ocurrió en Cairo en la plaza de Tahrir durante la primavera árabe, pero Jartum es diferente. El Nilo blanco y el Nilo azul, se juntan allí, actúan como murallas naturales que dividen a la población. Los seis puentes que unen las orillas son los únicos pasillos que pueden juntar a la gente. Era fácil para la policía y las milicias, las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF por sus siglas en inglés), impedir que las marchas que ocurrían a diario se transformaran en una gran muestra de fuerza. Al-Bashir había decretado el estado de emergencia en febrero y tenían barra libre. Al menos sesenta personas habrían sido asesinadas por los disparos de la milicia del RSF durante las protestas de estos meses. Las RSF son las milicias contratadas por la Unión Europea para hacer el trabajo sucio en las fronteras y parar la migración del Cuerno de África con destino a Europa. Las milicias fueron establecidas para integrar a los janjaweed, las milicias árabes creadas por al-Bashir, acusadas de genocidio en Dafur. Europa está interesada en Sudán porque es uno de los puntos críticos de la ruta de migración que desde el este y centro de África llega al Mediterráneo y no tiene ningún escrúpulo en usar estas milicias criminales a su servicio como hace Arabia Saudí en la guerra de Yemen.

En Jartum las fuerzas de seguridad solo necesitaban una docena de vehículos militares para cerrar los puentes e impedir que los manifestantes convergieran. Pero a principios de abril una multitud acabó logrando su objetivo. Lo que hasta ese momento había funcionado dejó de hacerlo. La gente había perdido el miedo. El seis de abril una manifestación logró llegar a las puertas de la casa de al-Bashir, en el compound donde el ejército y la seguridad tienen su centro, para entregarle el pliego con sus demandas: persecución de los que estuvieron detrás del golpe de 1989, congelación de las propiedades de los jefes militares y políticos durante los años que al-Bashir gobernó, depuración del sistema de seguridad y judicial, entregar el gobierno de transición a civiles mientras se celebran elecciones… El logro empoderó a los manifestantes.

La marcha decidió quedarse en una sentada hasta que respondieran positivamente a sus demandas. Era una ocupación pacífica y festiva de las calles. Empezaron cinco mil pero de inmediato se sumó gente incluso de fuera de Jartum. Ahora participan decenas de miles. Tuvieron que resistir ataques de la milicia y los soldados. Testigos dicen haber visto 11 camionetas con milicianos bien armados pertenecientes a la milicia de las RSF. Usaron fuego real para reprimirlos. Al menos 20 manifestantes fueron asesinados. Algunos soldados y oficiales del ejército no cumplieron la orden de disparar y se unieron a las protestas protegiendo a los manifestantes. En horas al-Bashir estaba fuera del poder. Dieron un autogolpe para salvar al régimen evitando un hipotético enfrentamiento entre soldados.

Dos días después el Lt. Gen. Awad Mohamed Ahmed Ibn Aufel, jefe del poderoso servicio de información e inteligencia y amigo de al-Bashir, que lo había sustituido, estaba también fuera. Las razones se desconocen pero no era un Presidente creíble. La revolución no lo quería y es muy posible que poderes externos decidieran su destino. El día 13 el general Abdel-Fattah Burhan, un amigo de Ryad, jefe de las tropas sudanesas en la guerra de Yemen y antiguo comandante de las RSF, las milicias contratadas por Europa para proteger la frontera, se convertía en el hombre fuerte de Sudan. A pesar de que Burhan ha mandado encarcelar a al-Bashir, la ocupación sigue. “La cabeza está cortada pero el cuerpo continúa vivo” han dicho los manifestantes a periodistas. La revolución quiere que los militares vuelvan a los cuarteles y entreguen el poder a los civiles. Es la garantía de que se cumpla el objetivo de acabar con el régimen corrupto y represivo de al-Bashir. Saben lo que ocurrió en Yemen o Egipto durante la Revolución árabe y quizá está ocurriendo en Etiopía. Las cabezas fueron cortadas pero los regímenes continúan.

Al-Bashir llegó al poder en 1989 en una alianza con el islamista Hasan al-Turabi. Jartum era todavía entonces una ciudad secular con sindicatos poderosos y partidos políticos, entre ellos uno comunista importante. Usó al Islam radical contra todos ellos apoderándose de los centro de educación para cimentar su poder. Los ingresos petroleros que empezaron a llegar en los primeros años del siglo XXI cambiaron al país, pero al-Bashir supo adaptarse. Se deshizo de al-Turabi y compró con los dólares que llegaban lealtades de militares, poderosos señores locales y clases medias. Alex de Waal lo ha llamado la política del mercado. Los conflictos que existían en Dafur, en la región del Nilo azul o en el sur de Kordofa los explotó en beneficio económico de militares y allegados. En aquellos años el 70% del presupuesto fue a los militares. Las milicias islamistas criminales que había creado para masacrar a la oposición durante el periodo islamista pudo convertirlas en policías convencionales. Un país pobre conocía un boom de riqueza pero el 40% de los sudaneses seguía en la pobreza. En vez de aprovechar el dinero para desarrollar la agricultura campesina –Sudán tiene 200 millones de acres de tierra arable y derecho al uso del 25% de las aguas del Nilo– entregó tierra de mejor calidad, millones de acres, a los países del Golfo. Solo en 2016 Sudán entregó a Arabia Saudí un millón de hectáreas cultivadas por campesinos que fueron expulsados de su tierra. Ahora un país que podía alimentar al Cuerno de África explotando el vergel del Nilo no produce ni suficiente harina para el mercado interno. Los beneficios de la exportación van a las cuentas de los fondos de inversión árabes. Al-Bhasir cortejó por igual a Arabia Saudí y Qatar para evitar depender de uno de ellos, a ambos les entregó tierra. La crisis parece que está colocando a Sudán más cerca de Ryad con el ascenso al poder de Burhan, el general que coordinó las tropas sudanesas, incluidos janjaweedes, en Yemen, tropas que combaten junto a los saudíes frente a los huzíes.

Durante el boom Jartum se transformó con altos y modernos edificios. Se abrieron restaurantes y comercios con productos importados. El nuevo consumismo anestesió a la clase media. Lo que no habían podido finalizar los islamistas lo hizo el petróleo. Represión y dinero fácil pulverizaron a la sociedad civil y secular de la capital.

La ruptura de Sudán en 2011 volvió a cambiar el país. Dejó a al-Bashir sin ingresos para hacer sus compras en el mercado de la política. La creación de Sud Sudan implicaba perder tres cuartos de la producción de petróleo, el 50 % del presupuesto y el 90% de las divisas. Esta vez no pudo adaptarse a la nueva situación. En 2013 al-Bhasir tuvo que empezar a ajustar la economía siguiendo las recomendaciones del FMI. Fue el principio del fin. Los subsidios al pan y al combustible desaparecieron. Las importaciones colapsaron. Al menos 170 personas fueron asesinadas por las milicias RSF durante las protestas que siguieron. La crisis económica que empezó entonces es lo que está debajo de la sublevación popular actual. En 2018 la inflación llegó al 72%. Sin dinero para comprar lealtades al-Bashir empezó a perder su base social. La clase media echó en falta gasolina y dinero de los cajeros de los bancos, que escaseaban. El sector popular el pan de las panaderías y los tomates que habían cuadruplicado su precio. La gente salió a la calle.

Las protestas empezaron espontáneamente, pero un grupo hasta ahora desconocido ha emergido como el catalizador de las mismas. La Asociación de Profesionales de Sudán (SPA por sus siglas en inglés). Su identidad es difusa –todavía algunos de sus líderes siguen en la clandestinidad– pero sin duda tiene una raíz en la tradición de los poderosos sindicatos que al-Bashir destruyó cuando llegó al poder. Hay muchos jóvenes –y sobre todo mujeres– profesionales: doctores, profesores universitarios, maestros, arquitectos… La SPA ha tomado cuerpo en la calle. Muchos de sus activistas han nacido en las protestas. Sus nombres no estaban en las listas de los aparatos de seguridad y pudieron burlarlos. Eran parte de la anestesiada clase media que ha despertado y se ha unido a las iniciales protestas populares por la falta de pan.

El SPA parece firme. Después del nombramiento del general Abdel-Fattah Burhan ha hecho un llamamiento a seguir y defender la revolución y sus logros. Como ellos gritan en su ocupación, si queremos libertad “Todo debe caer”.

https://www.elviejotopo.com/topoexpress/revolucion-en-sudan-todo-debe-caer/

Publicado en Africa, colonialismo, cuerno de africa, refugiados, Uncategorized, yemen | Deja un comentario

¿Por qué no podemos perdonar a Pedro Sánchez que venda armas a Arabia Saudí?

photo_2018-12-10_09-37-29.jpg

Greenpeace exige a Pedro Sanchez dejar de vendar armas para la guerra de Yemen

El cólera está de regreso en Yemen. Es la prueba de que la tremenda crisis humanitaria provocada por la guerra sigue viva a pesar de las negociaciones de paz. Médicos sin Fronteras ha denunciado que los casos de cólera se han multiplicado en las últimas semanas. Más de 200 personas han muerto debido a un nuevo brote, muchos de ellos niños menores de cinco años.

Pero no es solo eso. Los bombardeos saudíes contra infraestructuras y hospitales que podrían ayudar a contener la epidemia continúan. El último, un ataque a finales de marzo a un hospital apoyado por Save the Children en la provincia de Sadaa. Cuatro niños y tres adultos murieron.

Hace dos años más de un millón de yemeníes se infectaron de cólera debido a que la coalición bombardeó deliberadamente depuradoras y plantas de tratamiento de agua. Miles de personas murieron. Ahora estamos de nuevo a las puertas de una nueva epidemia. ¿De qué han servido la ayuda humanitaria y las resoluciones del Consejo de Seguridad?

Naciones Unidas dice que Yemen sigue sufriendo la peor hambruna en décadas. La peor crisis humanitaria de la época. Estamos hablando de un promedio de 60 niños muertos cada día a causa del hambre. Esto ocurre desde que empezó la guerra hace cuatro años y es muy posible que su número aumente en los próximos meses.

Hace ya unos meses que las cinco organizaciones humanitarias más importantes advirtieron que la única manera de acabar con la mayor hambruna en décadas era acabar la guerra. La ayuda humanitaria, por grande que fuese, dijeron, nunca podrá detener esta horrenda crisis causada por el hombre. Su posición fue tan tajante que responsabilizaron de este monstruoso crimen a los países que estaban vendiendo armas a Arabia Saudí. Pedro Sánchez, el Presidente del PSOE, no se libra de ello. España está entre los cuatro primeros países –después de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia– que venden armas a Arabia Saudí.

Lo mismo ha dicho la alianza de ONGs españolas preocupadas por la situación humanitaria en Yemen, “cualquier medida que pretenda aliviar el conflicto debe pasar por detener la venta de armas para detener la guerra”, ha dicho al diario Público su portavoz, Alberto Estévez.

Estos países cínicamente aprovechan que Arabia Saudí se ha convertido en el país que importa más armas de todo el mundo, acapara el 12% de importaciones del mercado mundial. A pesar de su riqueza, los saudíes no pueden ganar la guerra contra Yemen por ellos mismos y necesitan ayuda militar llegada de afuera.

El canal 4, un canal de televisión inglés, emitió la semana pasada un programa sobre la venta de armas de Londres a Ryad. Cinco partidos de oposición, entre ellos el Laborista, habían llamado a terminar con la venta de armas a Arabia Saudí coincidiendo con el cuarto aniversario de la guerra. Un técnico británico, que residía hasta hace poco en Arabia Saudí, dijo en el programa que si Gran Bretaña suspendiera su ayuda militar en “entre siete y catorce días Arabia Saudí dejaría de tener un solo avión en el aire”.

La conducta de Arabia Saudí en Yemen ha sido definida por varias organizaciones como indiferente a las leyes humanitarias. Amnistía Internacional la ha acusado de cometer crímenes de guerra. Nuestras leyes prohíben exportar armas a países que se comportan de esta manera. En estas páginas se ha denunciado cómo han bombardeado funerales, bodas, mercados y escuelas. En agosto los saudíes llegaron a justificar el asesinato en Sadaa de 40 niños en un viaje escolar. Con todo esto, resulta difícil entender que el Presidente Pedro Sánchez siga colocando a España en la coalición del terror. Sánchez se ha situado en el lado perverso de la historia.

15438141518841.jpg

El cruel asesinato del periodista saudí –crítico con Mohammed bin Salman y la guerra de Yemen– Jamal Khashoggi en el consulado de Arabia Saudí en Estambul podía haber sido un parteaguas en nuestra indecente política exterior. La de hacer prevalecer los intereses particulares de accionistas de las empresas de armamento sobre nuestro compromiso común con las leyes humanitarias y los derechos humanos. Fue un crimen que traspasó cualquier línea de convivencia internacional. El forense militar saudí, Salah al-Tubaigy, miembro del equipo de sicarios que acabó con la vida de Khashoggi, desangró con jeringas el cuerpo del periodista antes de trocearlo para hacer desaparecer el cadáver.

Pero Pedro Sánchez se opuso esos mismos días de octubre en el Congreso de los Diputados a detener la venta de armas españolas a estos criminales saudíes como pedían las principales organizaciones humanitarias y de derechos humanos.

La actitud pusilánime de Sánchez contrastó con la de la socialdemocracia alemana, que forzó a la coalición de gobierno a detener la venta de armas a Arabia Saudí. La razón dada fue la brutalidad de la monarquía saudí contra la población del Yemen y contra sus propios disidentes saudíes. Una prohibición que acaba de ser extendida otros seis meses más. Ellos sí que pudieron “convertir los ideales en realidad”, cosa que Sánchez no ha podido hacer, como él mismo reconoció en el Congreso. Quizá fuera porque ellos son una República Federal y no una Monarquía borbónica enriquecida por sus lazos conMohammed bin Salman, el príncipe a cargo de Ryad, quien según la CIA mandó asesinar a Jamal Khashoggi. Una monarquía que Pedro Sánchez protege activamente.

El pasado jueves 4 de abril la Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó una resolución bajo el Acta de Poderes de Guerra de 1973, que quita poder al ejecutivo para declarar la guerra (primera vez en la historia) exigiendo que se detenga la intervención de Estados Unidos en la Guerra de Yemen, incluida cualquier ayuda a Arabia Saudí. El Senado, a propuesta de Bernie Sanders, había aprobado una resolución similar. Es posible que Trump vete la ley poniendo a Sánchez junto a la derecha radical de Estados Unidos. No sería la primera vez que ocurre, como vimos en su política hacia Venezuela, alineado con Mike Pence, el ultraconservador vicepresidente de los Estados Unidos tras la crisis creada por Guaidó.

La industria armamentista española ha encontrado una mina de oro en la guerra de Yemen. “España” (los accionistas de las empresas) gana 20 euros por segundo con la venta de armas destinadas a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, según un estudio hecho por la alianza de cinco ONGs (Amnistía Internacional, Greenpeace, Save the Children, Oxfam y FundiPau) que pide detener la venta de armas destinadas a la guerra de Yemen. España ocupa la séptima posición exportadora de grandes armas del mundo. Las ventas a Arabia Saudí han sido la catapulta. Desde que comenzó la guerra de Yemen, España ha vendido armas a Arabia Saudí por casi mil millones de euros. Solo en 2017, España vendió a los saudíes un avión de transporte, drones, municiones… por valor de 270,2 millones de euros.

Los argumentos que dio Sánchez para continuar vendiendo estas armas a criminales de guerra era que con su política de Estado “defendía los intereses de los españoles”, en particular “el drama del desempleo”. Pero a uno le cuesta creer que el capitalismo español, por débil que sea, necesite 60 niños muertos cada día para funcionar de la misma manera que los aztecas creían que necesitaban corazones puros palpitando fuera del cuerpo para que su mundo siguiese reproduciéndose. ¿El capitalismo ha llegado a ser tan obsoleto como la sociedad agraria azteca? ¿Sus gestores tan ignorantes? ¿Será que la corrupción de políticos y empresarios españoles, esos de las puertas giratorias, necesita la venta de armas por sangre para seguir engordando sus cuentas? ¿O serán todas esas cosas a la vez?

https://www.elviejotopo.com/topoexpress/por-que-no-podemos-perdonar-a-pedro-sanchez-que-venda-armas-a-arabia-

Publicado en España, Uncategorized, yemen | Deja un comentario

Yemen. ¿Son los huzíes agentes de Irán como dicen las empresas de comunicación?

 

img863.jpg

La gran mezquita de Sadaa centro espiritual del Zaydismo

 

El movimiento huzí no es un instrumento de nadie, sino un movimiento popular que se defiende, y defiende a Yemen, de una agresión extranjera, en una guerra enormemente desigual y que sin embargo los poderosos ejércitos de Arabia saudí y Emiratos –con el respaldo y ayuda de EEUU– no consiguen ganar. Mark Aguirre, buen conocedor de la realidad yemení, da las claves del porqué de esa resistencia.

I

La guerra de Yemen normalmente se presenta como un conflicto entre Arabia Saudí e Irán por la hegemonía en la región. Mientras la presencia de Arabia Saudí es diáfana –líderes de una coalición de fuerzas militares externas e internas–, la presencia de los iraníes en la guerra es un misterio. La falta de pruebas materiales –no se ha detectado la presencia de soldados iraníes ni que Irán haya suministrado armas– se sustituye poniendo en las noticias una coletilla vinculando a los huzíes con Irán cuando se les nombra[1]. Además acostumbran a presentar a los huzíes como un movimiento hermético y oscuro. En vez de ser un sujeto de la resistencia popular se les presenta como un objeto de intereses geopolíticos ajenos a los intereses del pueblo yemení[2].

La verdad, como verá el lector, es otra. Se puede estar de acuerdo con ellos o no, pero los huzíes, por su origen y trayectoria, son un movimiento genuinamente yemení que hunde sus raíces en la historia del Yemen. Su éxito constituye uno de esos acontecimientos que ocurren raramente en la historia de un país. Un grupo político pequeño y minoritario, con una ideología aparentemente atrasada, circunscrito a una pequeña área de una provincia marginada, logra construir en un breve espacio de tiempo un movimiento capaz de tomar el poder y resistir exitosamente una agresión militar externa. Un proceso que por su excepcionalidad confunde a muchos analistas políticos que no pueden entender cómo un movimiento minoritario nacido de campesinos tribales empobrecidos y atrasados sea capaz de tomar el poder y mantenerlo en nombre de la nación frente a la agresión de un ejército extranjero equipado con armamento sofisticado y ayudado por la mayor potencia militar mundial.

II

Las montañas de Maran están en la provincia de Saada, al noroeste del Yemen, en la frontera con Arabia Saudí. Es un territorio de difícil acceso al que se llega por caminos de tierra subiendo y bajando laderas. Las pendientes de estas montañas son tan inclinadas y pedregosas que es imposible construir terrazas para cultivar como hacen en otras partes del Yemen. Los campesinos, la mayoría miembros de la tribu Jaulan, diferente a otra más poderosa en las cercanías de Sanaa del mismo nombre, tienen que conformarse con cultivar en valles angostos. La productividad es tan limitada que el ingreso antes de que se iniciara la guerra no llegaba a un dólar al día por habitante. Lo compensaban con el contrabando de qat de Yemen a Arabia Saudí y harina de Arabia Saudí a Yemen. Los centros de salud, en caso de haberlos, carecían de doctores o medicinas. Las condiciones ambientales son tan difíciles que los años en que no llueve lo suficiente necesitan ayuda para sobrevivir[3].

img534 2.jpg

Sagein en las montañas de Maran antes de las guerras que azotan a Sadaa

 

El gobierno de Saleh (1978-2011) en vez de ayudarles los abandonó a su suerte. Les pasaba factura por su apoyo al Imam, el Rey yemení, durante la guerra civil (1962-1970) que siguió a la revolución nacionalista y republicana de los coroneles. Estos campesinos tribales buscaron la ayuda que no encontraron en el Presidente Saleh en la familia de Badr al-Din al-Huzi (1926-2010), un teólogo zaydí que vivía modestamente a pesar de pertenecer a una familia de sayyids[4]. Badr al-Din había llegado de la provincia de Amran y ayudaba a los campesinos tribales que lo necesitaban. Daba consejos, los asesoraba y protegía, y entregaba ayuda económica cuando se requería. Los al-Huzi acabaron tan respetados que ganaron el apoyo de los jeques tribales de Jaulan convirtiendo a las montañas negras de Maran en el epicentro de la resistencia al régimen de Saleh y dando nombre al movimiento[5].

Badr al-Din al-Huzi se había exiliado en Irán después de la revolución de 1962. La revolución había acabado con el imamnato que gobernaba el norte del Yemen desde hacía siglos, acabando con el zaydismo como fuente legitimadora del poder político. El zaydismo defendía el derecho de los sayyids a gobernar. El zaydismo fue introducido en Yemen por Yahya ibn Husayn ibn Qasim al-Rassi, un descendiente del Profeta de Medina, que llegó a Saada en el siglo IX para resolver una disputa tribal y acabó convirtiéndose en Imam. Está considerada una secta shiita no ortodoxa, algunos incluso la consideran la quinta escuela suní por su moderación[6]. En Yemen es normal ver rezar juntos a zaydíes y sunís; la mayoría de estos últimos, mayoritarios en el sur del país, están adscritos a otra escuela moderada de la ley islámica, la escuela shafií, diferente de la de los fundamentalistas salafistas. El Islam en Yemen está adscrito a escuelas moderadas e inclusivas.

En el norte de Yemen las tribus no son entidades políticas y los jeques en consecuencia no son necesariamente líderes políticos. Los jeques suelen ser autoridades que resuelven las disputas que surgen dentro de la tribu entre sus miembros o entre sus miembros y hombres tribales de otras tribus. Esto facilitaba que fueran sayyids, no jeques, quienes gobernasen. Las disputas que nacían entre ambos se resolvían a través de bodas entre las familias. Es por eso que la revolución de 1962 fue interpretada en estas montañas de Saada como un llamamiento a la igualdad frente a los privilegios de los sayyids. Al final los sayyids tuvieron que ceder frente a los jeques tribales que reclamaban más poder; aunque las bodas siguieron como instrumento de mediación y compromiso.

El vacío de poder creado por la revolución fue llenado por el nuevo régimen cooptando jeques no ligados directamente a la familia del Imam. Pero se olvidaron de la gente ordinaria. Llegaba dinero a los jeques, pero a los hombres tribales –la mayoría propietarios de la tierra que cultivaban– con derecho a llevar armas se les ignoraba. El rentismo agrario existe más al sur, donde la propiedad esta más concentrada y pertenece a jeques locales y sayyids del norte, pero es raro en Saada. Muchos de los jeques fueron cooptados con dinero saudí a través del más poderoso jeque de Yemen, Abdullah al-Ahmar, líder de la confederación tribal Hasid, un aliado de Ryad y del Presidente Saleh. El jeque al-Ahmar logró preservar sus privilegios tribales dentro del nuevo régimen pactando con Saleh a cambio de apoyarle. Los hombres tribales de Saada, abandonados, empezaron a ver en el Presidente Saleh a un usurpador y al nuevo régimen como ilegítimo. El abandono económico y social que sufrían lo asociaron con la corrupción y el nepotismo del régimen. Este descontento social latente nutría al movimiento huzí, que empezaba a gestarse en las montañas de Maran.

Mucha de la importancia que Badr al-Din ha acabado teniendo se debe a su resistencia al ostracismo y aislamiento al que el nuevo régimen revolucionario estaba sometiendo a los teólogos zaydíes. La República los veía como enemigos por defender el derecho de los sayyids a gobernar. Una actitud que contrastaba con la ayuda que recibían los clérigos wahabistas que llegaban desde Arabia Saudí. El jeque Abdullah al-Ahmar, además de liderar la confederación tribal más poderosa, presidía el Islah, un partido sunita en el que coexistían hermanos musulmanes y wahabistas. Los zaydíes sintieron su marginación política sobre todo a partir de los años ochenta del siglo pasado, cuando el nacionalismo árabe laico empezaba a ser sustituido por el islam político sunita como ideología dominante. El salafismo, una de sus corrientes mas conservadoras, cuyo centro más radical está en Arabia Saudí –allí se conoce como wahabismo–, repleto de dinero por el petróleo, estaba en condiciones de cooptar jeques tribales penetrando de la misma manera que lo hicieron las sectas protestantes en Centroamérica, destrozando las comunidades. Los zaydíes respondieron generando en el norte del Yemen un movimiento de resistencia.

Uno de los hijos de Badr al-Din, Hussein al-Huzi, que estudió teología como su padre, pero en Sudán, creó una organización de resistencia La Asamblea de la Juventud Creyente a principios de la década de los 90 que aglutinó a familiares, amigos, jeques, estudiantes religiosos, la mayoría de la tribu Jaulan. Él mismo fue parlamentario en Sanaa representando a al-Haqq, un pequeño partido zaydí. El nuevo zaydismo que nacía redefinió los viejos principios políticos del zaydismo adaptándolos a la nueva realidad social. Desligó al movimiento que nacía del viejo dogma zaydí según el cual el poder debe estar en manos de los sayyids y reconoció la República como un poder legítimo. Este planteamiento facilitaba los acuerdos con jeques tribales que desconfiaban de los sayyids.

Al-Huzi, un consumado orador, introdujo en el movimiento elementos de justicia social que su familia venía practicando en las montañas de Maran desde hacía años a través de la caridad. Un comportamiento muy apreciado en la cultura yemení y una de las obligaciones de un buen musulmán. El nuevo discurso zaydí permitía articular la marginación de la comunidad zaydí con la negligencia del régimen de Saleh hacia la región. Comenzaba a vertebrarse un movimiento que abría un horizonte de mejora social a los marginados por el régimen de Saleh. A inicios del siglo XXI un movimiento de resistencia había emergido en las montañas negras de Maran.

III

img516.jpg

La ciudad de Sadaa antes de ser bombardeada por aviones saudíes

En la primavera del año 2004 la rebelión estalla. La espoleta fue la agresividad de los Estados Unidos hacia Yemen. La invasión de los Estados Unidos en Iraq había radicalizado las calles árabes. En Saada y Amran los predicadores zaydíes, no solo los del movimiento huzí, estaban denunciando en las mezquitas la ocupación llamando a movilizaciones –prohibidas por el gobierno– contra Israel y Estados Unidos. En este contexto una visita del embajador de Estados Unidos Edmund Hull a la Gran Mezquita de Sadaa fue rechazada por los presentes a pedradas. La embajada de Estados Unidos pidió al Presidente Saleh que arrestase a Hussein al-Huzi, a quien responsabilizaba de las protestas. Los soldados mandados por Saleh no pudieron cumplir su misión. Siete oficiales murieron en una emboscada y en la confusión Hussein pudo esconderse en las montañas de Maran. Protegido por la tribu Jaulan la guerra duró tres meses hasta que fue localizado y asesinado. A pesar de la derrota los huzíes, con su resistencia, empezaban a convertirse en portavoces de la dignidad nacional enfangada por el Presidente Saleh al someterse a los intereses de los Estados Unidos e Israel[7].

La guerra sería la primera de seis guerras consecutivas que se prolongan hasta la llegada de la ola de la revolución árabe a las calles de Sanaa en el año 2011. Son guerras que duran meses pero que rebrotan con fuerza de las brasas dejadas por la anterior. Las seis guerras van expandiendo el control del movimiento huzí en el norte. En el año 2004, cuando la primera guerra empieza, los huzíes solo cuentan con el apoyo de los jeques de la tribu Jaulan, los campesino tribales de las montañas de Maran y un grupo de amigos y predicadores del zaydismo agrupados por Hussein al-Huzi. Siete años después, en 2011, son capaces de ocupar la ciudad de Saada y controlar toda la provincia ¿Cómo fue posible?

La lógica de la guerra fue creando su propia dinámica ayudando a extender la rebelión de los huzíes. El uso de excesiva y desproporcionada fuerza militar contra la rebelión rompía el código tribal, enfureciendo a sus miembros. Más de 800 personas murieron solo en el primer conflicto. El Presidente Saleh llegó a bombardear mercados con aviones. Los huzíes se fueron ganando el apoyo de jeques tribales de otras tribus de Sadaa fuera de las montañas de Maran. Saleh contó además con la ayuda de mercenarios de la confederación Hasid mandados por el jeque Abdullah al-Ahmar. La mayoría de las tribus de la provincia de Saada pertenecen a la confederación Bakil. Los viejos conflictos renacieron. Las tribus del norte empezaron a involucrarse en el conflicto poniéndose del lado de los huzíes que resistían la agresión de los hasides[8].

Por su parte los jóvenes creyentes empezaron a controlar escuelas y mezquitas fuera de las montañas de Maran, ampliando su influencia en la provincia. Los salafistas estaban en retroceso. La muerte de Hussein al-Huzi fue vista por muchos zaydíes, hasta entonces no huzíes, como un martirio –esta figura es muy respetada dentro del sihiísmo– alistándose para la guerra. La segunda guerra fue liderada por Badr al-Din al-Huzi hasta su muerte por causas naturales a sus 80 años. La guerra de Saada empezaba a sentirse en Sanaa, donde el zaydismo es mayoritario. En las siguientes guerras, lideradas ya por Abdul Malik al-Huzi, otro hijo de Badr al-Din al-Huzi, más zaydíes, más jeques y más hombres tribales de otras zonas de Saada y de fuera de la provincia se sumaron al movimiento. Muchos de ellos para vengar la muerte indiscriminada de sus allegados a manos del ejército o los hasid; otros, marginados por el desarrollo, encontraron en la rebelión una oportunidad para reclamar sus derechos; otros se sumaron porque desde el gobierno Saleh estaba autorizando los ataques de drones de los Estados Unidos, “había caído en manos de los americanos”. Lo que empezó como una guerra de resistencia ideológica a las políticas entreguistas de Saleh se fue transformando en un conflicto donde renacían los agravios del pasado no resueltos. Para agosto del 2009 los huzíes eran tan fuertes militarmente que Saleh había evitado la derrota gracias a la intervención de los aviones de guerra saudíes. En 2011, cuando la revolución árabe estalla en las calles de Sanaa, los huzíes llevan siete años en guerra contra el régimen. Saleh está tan debilitado que en marzo de ese año toman la ciudad de Saada. Los huzíes controlan toda la provincia de Saada , el norte de Amran y el oeste de al-Yauf. Tres años después controlarán todo el norte, incluida Sanaa, la capital de Yemen.

IV

 

 

img006 2.jpg

La ciudad vieja de Sanaa antes de que empezara la guerra

Durante estos años los huzíes no se habían limitado a una efectiva actividad de guerra[9]. También expandieron su movimiento mediante su activismo político a nivel nacional favorecidos por la fiebre política que desató entre los jóvenes el capítulo en Yemen de la primavera árabe.

Hussein al-Huzi en los primeros pasos del movimiento había definido sus lineamientos políticos. La igualdad de grupos y sectas. El final de la corrupción y el nepotismo. La instauración de una II República. En el proceso de transición proponía la instauración de un gobierno de tecnócratas que buscase la inclusión nacional. Estos puntos permitieron a los huzíes formar un bloque con los jóvenes de Sanaa que reclamaban reivindicaciones similares en las calles de la capital y con el movimiento del sur que, como las tribus del norte, se quejaban del abandono por parte del régimen de Saleh

La Conferencia Nacional para el Diálogo que siguió a la Primavera Árabe en vez de ser el motor de un cambio se convirtió en un instrumento del viejo régimen para que todo siguiera igual, pero sin Saleh. El jeque Abdullah al-Ahmar había fallecido enfermo de cáncer en 2007. La dimisión de Saleh abrió el camino a Abd Rabbo Mansur Hadi a la Presidencia. Hadi había sido vicepresidente de Saleh durante años. Representaba a los ojos de los jóvenes la continuidad del régimen. Estos se habían manifestado durante semanas y habían visto caer a compañeros sacrificados por algo más que un cambio de fachada. La conferencia, concebida como un medio de buscar la manera de integrar los intereses de diferentes grupos y sectas, se estaba convirtiendo en un instrumento de los intereses del viejo régimen, de Arabia Saudí y de Estados Unidos para asegurar la continuidad de su dominación. Hubo tres intentos de asesinatos de delegados huzíes a la conferencia. Dos de ellos con éxito, los de Abdul Karim Jadbain y Ahemed Sharaf al-Din. También se produjeron ataques con bombas en mezquitas frecuentadas por los zaydíes. La conferencia acabó sin acuerdo. La gota que derramó el vaso fue la propuesta hecha por Hadi de regiones federales. Se estaba discutiendo convertir a Yemen en una República Federal. Saada era separada de al-Yauf y de las costas del Mar Rojo. Era una propuesta claramente hecha para debilitar a los huzíes en la nueva estructura de poder. Los huzíes no aceptaron.

Los huzíes iban a favor de los vientos que soplaban en las calles de Sanaa. Hadi, asesorado por el Fondo Monetario Internacional, en vez de dedicarse a preparar elecciones se dedicó a implementar un plan económico neoliberal. Emprendió una serie de privatizaciones con el objetivo de que Yemen formara parte de la Organización Mundial del Comercio. La pobreza aumentó en una economía ya muy castigada por las guerras y la revolución. El retiro de subvenciones a la gasolina aconsejada por el Banco Mundial produjo una sublevación popular que acabó en enfrentamientos armados en Sanaa. Fue cuando los huzíes decidieron avanzar hacia la capital en contra del consejo de Irán, mostrando su independencia. Fue un paseo relativamente fácil porque Abdul Malik al-Huzi había pactado de manera secreta con Saleh cuando este había sido sacado del poder en el año 2011. Saleh, conocido por su ambición y pragmatismo, estaba posiblemente pensando la manera en como él o su hijo podían regresar al poder y vio en los huzíes a compañeros de viaje[10]. Las fuerzas de seguridad centrales y la guardia republicana, ambas todavía controladas por Saleh, no hicieron nada por evitar el avance de los huzíes hacia Sanaa. El domingo 21 de septiembre del 2014 entran en la capital después de haber derrotado a la brigada del general Al-Ahmar cerca de Jamir. Cambiando la relación de poder, los huzíes se habían convertido en el grupo más poderoso en Yemen. En marzo del 2015 los saudíes empezaron a bombardear Sanaa.

V

img887.jpg

Hombres tribales al norte de Amran

Yemen y el movimiento huzí ante la guerraLa historia de los huzíes, como hemos visto, es la de un movimiento social nacido desde abajo, que se nutre de referencias simbólicas religiosas identitarias para resistir el abandono económico y la marginación política a los que les ha sometido un régimen político corrupto y despótico. Lo extraordinario es que estos campesinos tribales, sumando primero a otras fuerzas tribales y después a la gente ordinaria de las ciudades empobrecida por el neoliberalismo, hayan sido capaces de tomar el poder y mantenerlo firmemente después en una guerra brutal de agresión externa. Es sin duda alguna el carácter nacional y popular de un movimiento de resistencia lo que explica que los huzíes sigan contando con el apoyo mayoritario de la población a pesar de padecer la mayor crisis humanitaria moderna fabricada como estrategia de guerra por los saudíes.[11] Apoyo que no se podría explicar si operasen en nombre de Irán.

Periodistas que han tenido la oportunidad de visitar Yemen recientemente hablan en sus crónicas de cómo la gente ordinaria sufre y resiste la guerra.[12] Los milicianos que combaten con los huzíes son funcionarios, campesinos, maestros… gente normal que resiste la ocupación. Hablan de donaciones populares para financiar la resistencia. Los que han llegado hasta Saada, el epicentro del movimiento de resistencia, informan de un territorio devastado. Saada ha sufrido más de 18.000 ataques aéreos desde que empezó la guerra. En la ciudad todos los edificios gubernamentales han sido destruidos. “No quedan edificios que bombardear” escriben. El sufrimiento es enorme. Llegaron a asesinar a 40 niños en un viaje escolar. Estos periodistas cuentan que las bombas en vez de debilitar a los huzíes los está haciendo más fuertes. Los yemeníes, estén de acuerdo políticamente o no con ellos, los siguen viendo como un movimiento nacional que defiende al país de una agresión externa.

Notas:
[1] Los artículos de las empresas de comunicación siempre que nombran a los huzíes ponen a continuación “respaldados por Irán”, algo que hacen muy raramente con otros movimientos políticos. Esta permanente y fabricada asociación entre los huzíes e Irán tuvo uno de sus corolarios en febrero de 2018, cuando Gran Bretaña presentó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una resolución que acusaba a Irán de suministrar armas a Yemen y al movimiento popular yemení Ansarolá (huzíes). La resolución no fue aprobada por falta de evidencias.
[2] Este artículo no quiere negar que la geopolítica juega un rol importante en la guerra de Yemen. El gobierno de facto huzí, como cualquier otro, puede ser amigo o enemigo de otros gobiernos. Una práctica que ocurre con todos los demás gobiernos de la región. Los huzíes no son diferentes. Es obvio que no representan una amenaza contra nadie. Lo único que aspiran es a defenderse de una agresión externa para mantener su soberanía nacional.
[3] Antes de que estallara el conflicto entre los huzíes y el Presidente Saleh tuve la oportunidad de visitar Sagien y Haydan y ser testigo de la pobreza, el abandono de sus centros de salud, y las difíciles condiciones ambientales que enfrentan estos campesinos tribales
[4] Los sayyds (el plural de sayyd en árabe es Sada) son los descendientes del linaje del Profeta Mohammed, de su hija Fátima y de su yerno y primo Alí bin Abu Talib. Según el shiismo estos tienen el derecho a gobernar.
[5] Los huzíes también son conocidos como Ansarollah, los guerrilleros de Dios.
[6] El zaydismo o shafismo fue establecido en Gaza por Muhammad ibn Idris al-Safí, un Imam nacido en Gaza en el año 767 perteneciente a la familia de los Quraysh, quien creó una escuela propia. Esta escisión del shiismo considera, a diferencia del shiismo ortodoxo, a Zayd ben Alí al-Husayni el quinto Imam legítimo sucesor del Profeta Mohammed.
[7] Los huzíes venían movilizándose desde el año 2000 contra la presencia de agentes de Estados Unidos en suelo de Yemen. El Presidente Saleh había permitido que el FBI instalara una oficina en Yemen para investigar el ataque en Adén al navío de la armada de Estados Unidos Cole. El movimiento ganó fuerza tras la llegada de más agentes, esta vez de la CIA y el Pentágono después del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York. Los ataques con drones que fueron autorizados por el Presidente Saleh contra militantes de al-Qaeda jugaron a favor de los huzíes, ayudando a su expansión fuera de las montañas de Maran. Su grito de guerra “Dios es grande, muerte a América, muerte a Israel, maldición sobre los judíos y victoria del Islam” empezaba a escucharse en otras partes de Saada, en Amran y al-Yauf.
[8] Las tribus de Saada suelen estar adscritas a la confederación tribal Bakil. Menos centralizada y disciplinada que la Hasid, los bakiles son más numerosos pero más anárquicos. El Presidente Saleh pertenecía a la tribu Shaman, adherida a los Hasid. Estas tribus están bien armadas, algunas de ellas cuentan hasta con tanques y misiles. Cerca de la ciudad de Saada está uno de los mercados mas importantes de armas del Cuerno de África.
[9] Años de guerra los han convertido en combatientes sabios y endurecidos. Pocos grupos armados saben moverse como ellos. Su maestría en tácticas de movimientos militares de pequeños grupos hace difícil al enemigo derrotarlos sobre el terreno Esa es la razón de porqué Arabia Saudí y Emiratos tienen que recurrir a su poderosa aviación, que los huzíes intentan contrarrestar con misiles y drones. Los huzíes han construido quizá el ejército más preparado del Sur de Arabia, como han demostrado en estos cuatro años de guerra en los que han resistido a un ejército con una abrumadora superioridad aérea y equipado con armas modernas y sofisticadas.
[10] Fue este juego de negociaciones secretas con actores opuestos lo que desencadenó su fin el 4 de diciembre del 2017. Saleh había negociado con los ingleses y saudíes el fin de la guerra a espaldas de los huzíes. No sabemos lo que habían acordado. Los huzíes, cuando se enteraron, fueron a detenerlo por traidor. Hay diferentes narraciones de cómo murió, pero es muy probable que cayera resistiendo su arresto.
[11] Hay recopilada una enorme evidencia de los constantes ataques a la población civil como objetivo estratégico de guerra, algo prohibido por las leyes humanitarias internacionales. Los saudíes han destruido fábricas, depuradoras, carreteras, aeropuertos… Han bombardeado bodas, funerales, mercados… Según recientes estadísticas al menos 60 mil personas habrían muerto como consecuencia de ataques militares desde que comenzó el conflicto en marzo de 2015. UNICEF y Save the Children han dicho que ya han muerto al menos 85 mil niños a causa del hambre que ha provocado la guerra. Una reciente encuesta de Naciones Unidas ha encontrado que 16 millones de yemeníes viven con escasez de comida, de ellos cinco millones pasan hambre y 63.500 están literalmente muriendo de hambre
[12] Ver los artículos publicados en octubre pasado por Declan Walsh y Tyler Hicks en el diario The New York Times.

https://www.elviejotopo.com/revista/el-viejo-topo-num-374/

Publicado en Uncategorized, yemen | Deja un comentario

Violencia étnica en el sur de Etiopia. Una visita a campos de desplazados en Gedeo

L1221116.jpg

Etiopía es el país con más desplazados internos del planeta. Hay más que en Siria, Yemen o Colombia. Las razones son varias. En la somalia etíope la sequía -dura ya varios años- ha obligado a cientos de miles de personas a dejar sus comunidades desoladas y  procurar ayuda humanitaria. Pero muchos más etíopes sobre todo  en zonas fronterizas étnicas se han visto obligados a salir de sus comunidades a causa de la violencia. Sólo en Guji un área de Oromia, uno de los 9 estados regionales étnicos que juntos a dos ciudades federalmente administradas forman la República Federal de Etiopía, casi un millón de personas fueron obligadas a dejar sus casas el año pasado. Este artículo es el resultado de una visita de Mark Aguirre a Gedeo para indigar las razones del conflicto étnico que azota esta parte del sur de Etiopía.

 

Zaina Assefa y Esaya Dene representan a una comunidad de cerca de 6000 gedeos desplazados del este de Guji que encontraron refugio en Dilla y resisten la llamada del gobierno para regresar a sus comunidades.

Es diciembre y llevan en el campo desde el 7 de abril cuando fueron obligados a salir de sus casas. “Tu vives aquí pero ésta es nuestra tierra. No vas a cojer más café. Tienes que irte” les dijeron sus vecinos oromos. No fue un requerimiento pacífico. La violencia que sufrieron fue horrible. Más de 4000 casas quemadas , decenas de vecinos asesinados, mujeres violadas y otras muchas más atrocidades perversas y crueles difícil de imaginar. Machetes, lanzas y kalashnikovs fueron usados durante la violencia. Lo cuentan con distancia pero uno sabe que los demonios siguen dentro y no hacen fácil la vuelta. Tienen miedo.

El campo esta en las afueras de Dilla una ciudad al sur de Etiopía en la carretera más transitida para ir a Kenia a unas siete horas de Moyale, la frontera. Desde que hemos llegado al campo grupos de personas se han ido aglomerando a nuestro alrededor. Necesitan ayuda y piensan que quizá podemos dársela.  Hemos acabado sentados sobre cemento a las puertas de una oficina donde hay más tranquilidad.

El campo es un recinto cerrado con una serie de almacenes de café que los desplazados ocuparon cuando llegaron. No era tiempo de cosecha y estaban vacíos. En Dilla son gedeos como ellos asi que se instalaron en los almacenes con el consentimiento del gobierno local. Pronto llegó la asistencia humanitaria. En pocos meses camiones del Programa Mundial de Alimentación y toyotas landcruiser de agencias humanitarias se convirtieron en parte habitual del escenario urbano de Dilla. No nos fue fácil encontrar una habitación. Para algunos la crisis es una buena oportunidad económica. Los hoteles estaban llenos.

Esaya Dene dice que llegó a haber en Dilla, una población de 80 mil habitantes, hasta 60 mil desplazados de Guji. En el campo  de desplazados se alojaron 12 mil, el resto fue acojido por la comunidad en lugares preparados para ellos o en casas de familiares y amigos. La mayoría de los 6 mil que han salido del campo regresaron a Guji pero siguen sin poder volver a sus casas o lo que queda de ellas. Estan viviendo en escuelas e iglesias. La situación esta lejos de estabilizarse.  La Organización Internacional de la Migración dijo que desde abril en Gedeo y Guji  han sido desplazadas 970  mil personas a causa de la violencia aunque no se sabe con certeza cuantos han regresado a sus comunidades.

L1221122.jpg

Guji es el nombre de una de las tribus oromas y es una de las zonas de Oromia uno de los nueve estados regionales étnicos de la Repubica federal de Etiopía. Los oromos son la minoría más numerosa: alrededor del 40% de la población etiope. En abril se tiene previsto un censo y se sabrá con certeza su número. En etiopía hay 90 grupos étnicos de los cuales solo nueve por su tamaño e importancia política tienen su propio estado regional. En Guji los oromos son ampliamente mayoritarios pero el problema es que los grupos etnicos no viven en un territorio único sino dispersos en otros estados étnicos diferentes a los suyos. A diez kilómetros de Dilla hay una kabele, Samaro, que es  territorio oromo administrado por oromos. Este territorio esta enclavado en la zona de Gadeo. Esta mezcla de etnias en un territorio adscrito a una etnia -el federalismo en Etiopía esta basado en la etnia no en la territorialidad- ocurre en toda Etiopía y es visto como una de las causas de los conflictos etnico que azotan al país.

En Guji el 15% de la población es gedeo un grupo étnico que hablan su propio idioma y tienen su propia historia y cultura. Su centro esta en Dilla. La zona de Gedeo forma pate de la region estatal federal Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur (SNNPR), mientras la zona de Guji pertenece a Oromia. Gujii fronteriza con Gedeo ha sido un lugar de emigración para los de Gadeo y Gadeo para los oromos. Muchos de los desplazados gadeos han nacido en Guji. Había habido conflictos antes pero hacía años  desde la década de los noventas del siglo XX que no había habido conflictos étnicos importantes. Pero el año pasado todo salto por los aires.

En el campo de desplazados dicen que el gobierno tiene prisa para que regresen a Guji. Las razones no estan claras pero posiblemente el gobierno no quiere perder la buena reputación que tiene. Todos ven a Abiy Ahmed el nuevo primer ministro como una esperanza capaz de evitar que Etiopia caiga en el abismo arrastrada por el conflicto étnico. Una posibilidad en el horizonte desde que hace más de tres años jóvenes oromos iniciaron una revuelta contra el régimen al que etiquetaron de Tigriño, una de las etnias de la zona alta del norte del país. Los datos no estan ayudando a Abiy. Cerca de un millón de etíopes han sido desplazados de sus casas a causa de violencia étnica desde que llegó al puesto de primer ministro el año pasado. Etiopía se ha convertido en estos meses en el país con más desplazados internos del mundo. En junio del 2018 la OIM (organización Internacional de la Migración)  identificó a 1.776.685 personas desplazadas internas de las cuales 1.204.577 había sido desplazadas a causa de conflictos y 536.321 debido a factores relacionados con el clima.

El gobierno cuestiona que muchos de los que ocupan el campo de Dilla sean desplazados genuinos. Según estos funcionarios serían mineros artesanales que habrían llegado a Guji recientemente en busca de oro. Hay una mina de oro en Sakaro ahora cerrada temporalmente por razones medio ambientales. Pero Esaya Dene lo negaba rotundamente. “Somos campesinos que cultivamos café, ensete (falsa banana), y cereales como sorgo o trigo. Sino volvemos es porque no hay seguridad. Nos amenazaron que no regresaramos. ¿Quien nos protegerá si volvemos?”

La situación sigue siendo tensa e inestable. Al día siguiente de la visita al campo tuvimos que supender un viaje a Bule Hora una ciudad más al sur ya en Oromia porqué la carretera estaba cortada. Queríamos visitar desplazados oromos, hay alrededor de 27.000 en Bule Hora, victimas de ataques de revancha en Gedeo por lo que estaba ocurriendo en Guji. Un viajero con quien nos cruzamos nos dijo que había visto a un soldado herido sobre el asfalto y a otros corriendo hacia los arbustos. Un comando del Frente de Liberación Oromo – muy activo en la zona- habría destrozado un camión pipa presumiblemente cargado con agua.

L1221179.jpg

Al gobierno tampoco le ayuda que tiene una lista negra de algo más de 300 personas como responsables de la violencia en la zona pero reconoce que sólo ha arrestado a 26. De cualquier forma las leyes humanitarias protegen a los desplazados. Estos no pueden ser obligados a regresar a la fuerza. Tampoco hay presión por parte de la comunidad local. Esta sigue apoyándoles y ayudándoles.

A pesar de todo el gobierno esta cerrando el grifo de la ayuda humanitaria en el campo de Dilla. Zaina Assefa decía que “la última vez que alguna organización humanitaria había traído comida había sido hacía 40 días”.  Antes llegaba cada 20 días. El Programa Mundial de Alimentos reportó que tres camiones repletos de comida habían sido robados cerca de Dilla. La malnutrición se esta extendiendo sobre todo entre los niños. “Hay hambre en el campo”, decía Zaina.

Tampoco reciben dinero. Sin ayuda alimentaria viven de lo que pueden sacar por ellos mismos. A la entrada al campo mujeres vendían leña recolectada de montes cercanos.

La vida dentro del campo no es fácil. Las naves para almacenar café no han sido acondicionadas. Las 6 mil personas viven aglomeradas sin privacía en los almacenes. Cocinan en lugares cercanos a donde duermen. El humo de la leña penetra en los dormitorios. El acceso a los sanitarios no es fácil. La higiene escasea. Duermen sobre esteras. Los privilegiados tienen colchones de hule espuma. Hay una clínica pero estaba vacía y parecía abandonada. Una clínica movil llega al campo a pasar consultas de tanto en tanto. Médico sin Fronteras  les permite bajo un muy pequeño pago el acceso a un hospital que gestiona en Dilla. Los niños son acepatdos en las ecuelas de la ciudad.

Esaya Dene contaba que apesar de las difíciles condiciones el ambiente en el campo es bueno. No se sabe de abusos sexuales algo que ocurre a menudo en campos similares. “ Las letrinas para hombres y mujeres estan separadas, los alrededores son urbanos y se ha logrado establecer un sentimiento de comunidad” decía. Advertía de que todas formas no hay ningún servicio de seguridad establecido por el gobierno.

L1221180.jpg

Con Zaina Assefa y Esaya Dene habíamos hablado sobre los desplazados y el campo pero poco sobre las razones de porque la violencia había eruptado de nuevo. La zona había conocido anteriormente conflictos étnicos pero hacía años que gedeos y oromos habían vivido pacíficamente uno al lado de otro. ¿Qué había sucedido?

MT (me pide que no de su nombre) viene trabajando en la asistencia humanitaria desde hace cinco años. Todavía se acuerda el día que vio en la televisión a refugiados eritreos que habían sobrevivido a un naufragio frente a las costas de Italia. Había trabajado con ellos en los campos de refugiados para eritreos que hay al norte del país antes que iniciaran su viaje a Europa. Otros  que el conocía no habían llegado. Habían muerto ahogados en el intento.

Nos encontramos en Yirgachete al sur de Dilla pero todavía en zona Gedeo en otro campo de desplazados. Esta zona de Gadeo y Guji tiene fama de producir el mejor café del país. Es una zona semimontañosa, de bosques semitropicales que protegen naturalmente a las plantas del café del sol. Aqui el café nace salvaje.  Posee el tipo de suelo que necesita el café de alta calidad. Las cooperativas se supone entregan abonos naturales a los campesinos  para que el café mantenga su sello orgánico y aumente su valor.

Cuando llegamos al campo MT estaba reunido con un grupo de desplazados.  Como en Dilla habían ocupado un almacen de café como refugio. Era un campo más pequeño ubicado a las afueras de Yirgachete en donde empieza el bosque. Llevaban allí desde junio. Ahora cuando las lluvias no son tan frecuentes todo era más fácil pero al principio había sido muy duro

Venían de Shaquijo en el oeste de Guji. Según contaban “rebeldes” fueron a sus casas y les obligaron a salir y a abandonar sus parcelas de cafe. ¿Podría haber razones económicas vinculadas a la producción del café en esta nueva crisis étnica?

Visitamos una cooperativa de café en direción a Awassa. En los últimos años a pesar del impacto que el cambio climático empieza a tener en el cultivo del café no había habido una disminución de la producción. Según contaba su manager los campesinos seguían cosechando la msima cantidad  de café que antes. Pero otra cosa es lo que ha pasado con el precio que ha ido a la baja. Las cooperativas estan pagando este año 11 birr el kilo uno menos que el año pasado, aúnque han llegado a pagar 15 birr por un kilo. (27.9 birr valen un dolar)  A pesar de ello la variación de precio no parece importante.  La calidad del café de esta zona le ha hecho inmune al  derrrumbe que ha conocido el precio del café a nivel internacional durante los ùltimo años.

MT piensa que la violencia más que a razones económicas esta ligada a razones demográficas que se abren camino en un tiempo de crisis política. La población crece pero el territorio de las comunidades no. La tierra es propiedad de estas pero no pueden dar tierra a las nuevas familias que se crean como siempre se ha hecho. La vida tradicional se esta rompiendo pero la economía moderna no se abre paso. El bosque se esta agotando y los empleos no llegan. Eso pone presión en las comunidades quienes acaban por reclamar la tierra de sus vecinos distintos a su grupo.

Esta zona de Etiopía tiene la de mayor densidad del país. Un país con una población (105 millónes de habitantes) solo superada en Africa por Nigeria. Gadeo y Guji tienen las mayores tasas de fecundidad de Etiopía. “La mujeres suelen tener diez hijos. La poligamia es lo normal en la zona. Los hombres suelen tener tres o cuatro mujeres. Viven en diferentes casas y compiten por el tiempo que el marido pasa con ellas. Eso significa ver quien le da más hijos” decía MT.

Los desplazados de Yirgachete tampoco querían regresar a sus comunidades de orígen. Tenían miedo como los de Dilla. El gobierno también  les había retirado la ayuda. La malnutrición y el hambre era un problema en el campo como lo era en Dilla.

“Sabemos que en Shaquijo por el día esta tranquilo pero por la noche la realidad es otra. Los “rebeldes” que quemaron nuestras casas mandan ¿Cómo podemos regresar? ”, decían

Tambien se quejaban de que habían destruido sus casas y las cosechas y no habían recibido ninuguna compensación. “¿Cómo podemos empezar de nuevo sin ayuda habiendo perdido nuestro medio de vida?”, preguntaban.

Los desplazados de Yigachete por el momento no tenían planes de regresar. La situación en esta parte del sur de Etiopía no estaba mejorando. El frente de Liberación Oromo parecía controlar algunas áreas. En Moyale la frontera con Kenia los enfrentamientos entre somalíes etíopes y oromos seguían. Decenas habían muerto y muchos más habían buscado refugio al otro lado de la frontera. En Yirgachete los desplazado gedeos seguían esperando que las promesas de PM Abiy Ahmed de estabilizar el país se hicieran ciertas para regresar a Shaquijo.

Este artículo ha sido publicado en:

373-EL-TOPO-.jpg

Publicado en cuerno de africa, desplazados, Etíopia, refugiados, Uncategorized | Deja un comentario

Juicio a la movilización popular por un referendum en Cataluña

juicio-proces.jpg
Estoy siguiendo el juicio del Supremo contra los lideres del process. Lo primero que me llama la atencion es la sala muy bombastica pero poco práctica. Los acusados no pueden mirar a fiscales o abogados a la cara cuando les cuestionan pero pueden ver los rancios muebles y los techos altos. ¿Es igual la justicia española bombastica en las formas pero poco adaptada a las necesidades sociales y políticas de la España de hoy?

Segundo no creo que hayan dado ninguna prueba de rebelión. No hay ninguna evidencia -o al menos los fiscales no la han mostrado- de que los acusados recurrieran a la violencia para conseguir la independencia de Cataluña. Cualquiera que haya estado en manifestaciones o estudie su lógica encontrará grotesca las preguntas o reflexiones de los fiscales y abogados del Estado cuando hablan de la famosa manifestacion donde se destrozaron coches de la guardia civil. Más ridiculo es el concepto de la fiscalía de muros humanos “violentos”, me imagino en su delirium concebidos como un arma de guerra contra la guardia civil para impedir que ésta garantizase el cumplimiento de la decisión del Tribunal Constitucional de no celebrar el referendum. Parece que no conocen lo que es la Resistencia Civil. Podrian ver algunos documentales de los años sesenta sobre la resistencia politica en el sur de Estados Unidos a la segregación racial.

Los fiscales estan mas atinados en demostrar desobediencia al Tribunal Constitucional. Los acusadosen sus intervenciones la semiaceptan pero incorporan la democracia y la legitimidad como contrapeso a la ley. Su argumento sostiene que su desobediencia en caso de haberla, se ha hecho desde instituciones democraticas y soberanas encarnadas en el Parlament. Que dada la división de poderes existente no tiene obligación en sus resoluciones someterse a ningun otro poder del Estado, incluido el de la justicia. Es del parlamento soberano donde emana la  declaración de la independencia procalmada por la Generalitat. Fue una declaracion politica no ejecutiva. Es la razón de porque se consideran presos políticos del Estado.

El tercer gran tema de los fiscales: la malsversación de fondos públicos es de cualquier manera un derivado de los dos primeros. Pero incluso aceptando el campo de futbol que han impuesto los fiscales para jugar el partido, hasta ahora no hay evidencia clara que haya ido un euro del presupuesto público a financiar el referendum. Las facturas que han presentado los fiscales no ha sido acompañada de ninuguna prueba de que hayan sido pagadas.

He dejado para el final lo que para mi es más relevante. ¿Abra calabra como aparecieron las urnas y papeletas esa temprana mañana en los colegios si el govern no actuó y no desacató las sentencias del Constitucional? Los fiscales no pueden entender que hayan aparecido alli por activismo, por donaciones, por esfuerzo de militantes, de gente ordinaria….. No poseen en su paradigma conceptos apropiado para explicarlo. Son víctimas de una ideologia que les impide entender la realidad de lo que paso en Cataluña en septiembre y octubre del año 2017. Los fiscales, desconozco su formación y afiliación política, pero me temo que maman del liberalismo, son incapaces de entender (aceptar) que el referendum celebrado aquella mañana de un domingo agrodulce fue organizado por organizaciones sociales y culturales,por gente ordinaria, funcionarios, trabajadores, estudiantes, amas de casa. ….Este concepto de sociedad civil, después de su enjuiciamento y marginalizazión los de abajo (perseguidos y marginados) no ha aparecido todavía en el juicio. A los ojos de los fiscales la sociedad civil es turba, masa, muros humanos. A los ojos de alguno de los acusados, Pais. Quiza aquellos días otoñales fueron un raro momento de resistencia coletiva a un estado español que un número importante de catalanes ven como opresor; uno de esos días que  se empieza a dar forma a nueva época que reclama como derecho su autodeterminación como nación.

Señores fiscales no busquen a los ingenieros de la rebelion pacifica en las sedes de las viejas instituciones. No los encontraran. El deseo de autodeterminación estaba aquellos días en todos sitios y en ninguno. El 80% de los ciudadanos catalanes quieren un referendum. La historia ha mostrado que la gente ordinaria, sea quiera sea ellos, a veces resisten al Estado, organizan referendums y hasta hacen revoluciones exitosas.

Publicado en Cataluña, España, Uncategorized | Deja un comentario

EL GOBIERNO PPSOE Y VENEZUELA

Bandera-1320x900.jpg

 

La inconsitencia es la marca de Pedro Sanchez. Puede que a pesar de ello haya causado sorpresa que España vaya a reconocer a un tal Juan Guaidó, desconocido y nunca votado, como Presidente de Venezuela. Habra que esperar los ocho días para ver si es cierto. La carencia de ideas en Sanchez que como Guaidó nunca ha ganado unas elecciones, es notoria; y nadie está seguro de que cumpla ninguna de su palabra. Pero de cualquier manera aqui estamos con otra prueba mas de que en España hay un solo gobierno el del PPSOE con dos fracciones diferenciadas en asuntos culturales. Esta vez fue la fracción del PP quien se impuso a la del PSOE. Los banqueros europeos que controlan al PPSOE odian la Revolucion Bolivariana que para bien o para mal, pero soberanamente, ha preferido a chinos y rusos.

Pedro Sanchez dice que lo hace en nombre de la libertad. Pero ahora sabemos quien es la libertad para Sanchez: Mike Pence el vicepresidente de la derecha radical de los Estados Unidos que ayudo al fascista y torturador Bolsonaro a ser Presidente de Brasil y Eliot Abrams el delincuente y criminal que organizó la contra en Nicaragua contra los sandinistas, nombrado Envíado Especial  para Venezuela. Los neoconservadores de Reagan y Bush nunca han aceptado que desde Vietnam Estados Unidos siempre sale derrotado y esperan llegue una oportunidad para mostrar lo contrario. Lo de Pence lo sabemos por el The Wall street Journal https://www.wsj.com/articles/a-call-from-pence-helped-set-an-uncertain-new-course-in-venezuela-11548430259?tesla=y&m que cuenta que Juan Guaidó es una marioneta de Mike Pence.

Pedro Sanchez no se ha enterado de que vivimos en una época en que el neocolonialismo esta en muy serios problemas. El exagente de la CIA Mike Pompeo convertido en Secretario de Estado conoció este fin de semana la amarga derrota en Nueva York. Estados Unidos y Europa fracasaron en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La Comunidad Internacional no reconoce a Guaidó como Presidente. Hay un voto en esta decisión que por su importancia las empresas de información lo han publicado en letra pequeña: el voto de Sud Africa y Guinea Ecuatorial contra Washington y Bruselas. Los sudafricanos que sufrieron la “libertad” de Bruselas y Washington durante al apartheid, saben muy bien que cuando se habla de Venezuela no se discute de democracia o libertad sino de colonialismo y opresión. Estados Unidos solo- no contamos a sus ayudantes europeos- ha intervenido militarmente más de 50 veces en America Latina. En Africa sé sabe por propia experiencia que intervenir en Venezuela va contra el derecho soberano de los Estados y la voluntad política de los pueblos. Planean intervenir miliarmente en America Latina porque este continente ha decidido poner su futuro en sus propias manos y buscar una alternativa a un modelo colonialista que ha generado pobreza y dependencia. Desde que Hugo Chavez llego al poder y habló de socialismo y después Lula -encarcelado sin pruebas- lo hizo desde un partido de trabajadores y Morales en Bolivia dio existencia politca a la población indigena mayoritaria y despues otros, Washington y Bruselas han buscado acabar con esta via de dignidad alternativa al neoliberalismo. La gente ordinaria en America Latina no quiere ser peones de Madrid, Bruselas o Washington en su propia casa. Estos pueblos han llegado a ser inconvenientes para la dominación imperialista y había que darles una lección como hicieron a los haitianos, congoleños, y quieren hacer con iraníes y yemeníes o cualquier otro que no acepta su orden mundial. Pero no les va a ser facil. Vivimos en una epoca de crisis del capitalismo donde la gente ordinaria tiene mas educación e información, esta organizada, y han emergido poderosos nuevos actores en la economía y la geopolitica.

Estados Unidos y Europa (no es que esten al mismo nivel Europa es un buen ayudante de Estados Unidos) han perdido en Siria, Afganistan e Iraq. No pueden ganar en Yemen. Por cierto su mejores aliados en esta región son Arabia Saudí y Egipto dos terribles dictaduras donde lo derechos humanos se los pasan por el forro. Hasta descuartizan a activistas democráticos de la oposición en consulados, caso Jamal Khashoggi, pero que le importa realmente a nuestro pequeño hombre los derechos humanos. A nuestro Presidente Sanchez hipócritamente se le llena la boca hablando de libertad en Venezuela pero hace negocios con estos criminales saudíes manchados de sangre. Recibe a los asesinos saudíes pero denigra a los líderes venezolanos. La ironía es que en Venezuela la violación de los derechos humanos puede ser comparable a la que hay en España según las denuncias existentes en Naciones Unidas incluidos corrupción, justicia politizada, presos políticos y torturas.

El gobierno PPPSOE por boca de Sanchez ha dado a Maduro ocho dias para que convoque elecciones. Mejor sería que el pequeño hombre escuchara a Naciones Unidas que aconseja no amenazar y negociar. Sanchez puede estar ayudando a que el proceso se salga de las manos y se convierta como Siria en un baño de sangre y un mar de refugiados (otra vez creados por nosostros) llege a Madrid. Hasta Maduro se ríe del pequeño hombre rico en criterios de diversos colores para muy pobre en convicciones. Posiblemente quiere que no miremos el BREXIT y como la construcción neoliberal de Europa colapsa. Nos quieren entretenidos con una crisis que con sus bloqueos, sanciones y amenazas han provocado. La receta que comparten los capitalistas es que todo tallo de socialismo no importa que sea híbrido o contaminado no debe brotar. No importa que su propio sistema el del capitalismo este naufragando allí donde mires. Vivimos la epoca de la nausea (Sartre) y la risa (kundera) juntas. No son tiempos fáciles.

una-america-latina-inconveniente-como-los-peones-se-estan-apoderando-de-la-finca-197x300.jpg

 

 

 

 

 

 

Publicado en américa latina, colonialismo, Estados Unidos, sistema internacional, Uncategorized | Deja un comentario

¿Están llegando los vientos de paz a Yemen?

chii1.jpg

 

 

Las noticias que llegan desde la ciudad de Hodeidah el día que en entra en vigor el acuerdo del alto el fuego son contradictorias. Se han reportado ruidos de explosiones y ataques aéreos al sur de la ciudad, pero también que la intensidad de los combates se ha reducido notablemente. Sabemos de la fragilidad del acuerdo alcanzado en Suecia, de lo poroso del territorio, del odio entre los combatientes, pero no nos queda más que hacer todo lo posible para que prospere el acuerdo. Estamos hablando del destino de la mayor crisis humanitaria de los últimos tiempos, de la vida de millones de personas.

Las fotos que por fin las empresas de comunicación han decidido publicar hablan por ellas mismas de qué clase de crisis estamos hablando. Hacía años que no veíamos imágenes tan devastadoras de una crisis hecha por el hombre. Niños con caras de viejos a causa del hambre atroz. Niñas agonizando de enfermedades curables. Cuerpos tumbados donde solo hay pellejo, incapaces de sostener su propio peso. La cifras son también pavorosas. Solo en un mes, en noviembre, en Hodeidah murieron 3.000 personas. La cifra mantenida hasta ahora de 10 mil muertos en los casi cuatro años de guerra se va quedando pequeña. Es mucho más creíble la de 60 mil dada recientemente. UNICEF ha dicho que ya han muerto 85 mil niños a causa del hambre. Una reciente encuesta de Naciones Unidas ha encontrado que 16 millones de yemeníes viven con escasez de comida, de ellos cinco millones pasan hambre y 63.500 están literalmente muriendo de hambre. Un incremento del 42% desde marzo del 2017, cuando se realizó una encuesta similar. Por el puerto de Hodeidah entra el 75% de la ayuda humanitaria que mantiene con vida a esta gente. Por eso es tan importante que el alto el fuego en Hodeidah prospere.

Martin Griffiths, el enviado de Naciones Unidas en Yemen que ha desempeñado un papel clave en las negociaciones, ha dicho que se requiere un robusto monitoreo internacional para que se cumplan los acuerdos y ha propuesto que la tarea sea llevada a cabo por el general holandés retirado Patrick Cammaert, que supervisó el alto el fuego entre Etiopía y Eritrea en su última guerra. El tiempo para que actúe la Comunidad Internacional ha llegado, pero cuando debía empezar el alto el fuego solo habían desplegado una pequeña misión. Todavía el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no ha adoptado ninguna resolución apoyando los acuerdos de Suecia. ¿Cómo es posible?

La razón es sin duda la debilidad política de la coalición. La guerra no puede acabar sin que se inicie un proceso político para refundar el estado yemení, un proceso que estaba en marcha cuando empezó el conflicto armado. Contra todo pronóstico la guerra ha trabajado a favor de los huzíes, debilitando el viejo régimen de Saleh sin Saleh que los saudíes, ingleses y estadounidenses querían reinstalar. No deja de ser chocante que un gobierno de facto que tiene el apoyo del ejército nacional, que ha controlado durante cuatro años la capital y un territorio donde vive el 80% de la población siga siendo considerado “rebelde”, mientras que el gobierno depuesto del Presidente Hadi, que no puede ni garantizar su sede en territorio yemení, que no es otra cosa que una cáscara vacía –el ataque a Hodeidah estaba comandado por militares de Emiratos–, se le considere el gobierno del Yemen. Es incoherente que pidan al gobierno de facto que ha resistido cuatro años y que está lejos de ser derrotado que se autodesarme para poder empezar negociaciones políticas. La idea de que es un gobierno sostenido por los misiles iraníes es ridícula, como lo era la amenaza de Sadam Hussein. Se trata de excusas prefabricadas para hacernos tragar una guerra en beneficio de los halcones saudíes coaligados con accionistas de las empresas de armamento.

Este periodista ha hablado recientemente con residentes de Taiz viviendo en territorio en manos de la coalición y le han contado que esta es incapaz de generar ninguna institucionalidad. El poder está en disputa entre jeques que reciben dinero de los saudíes y jeques que lo reciben de los emiratíes, muchas veces miembros de las mismas familias. En otras áreas controladas por la coalición las tribus han establecido alianzas con al Qaeda o están bajo control de grupos separatistas. Periodistas que han visitado recientemente el país dicen que se encuentran más seguros en Sanaa que en Aden, la vieja capital del sur donde se pasa la misma hambre que en Sanaa.

Taiz era uno de los centros políticos de Al-Islah, un partido esencial en el régimen anterior en el que habían confluido wahabistas y Hermanos Musulmanes. Corrientes del sunismo ahora no solo divididas, sino enfrentadas, como ha puesto en evidencia el asesinato de Jamal Khashoggi. El wahabismo es la corriente del islam saudí y los Hermanos Musulmanes están apoyados por Qatar y Turquía. El otro partido esencial del viejo régimen, el Congreso General del Pueblo, el partido del Presidente Saleh, ha quedado también debilitado después de que este fuera abatido el año pasado por los huzíes en una disputa política interna. El Congreso General del Pueblo mandó delegados con la delegación del gobierno de facto huzíe a las negociaciones de paz en Suecia.

De cualquier manera es imposible que la guerra acabe sin que se reanude un proceso político de negociación a nivel nacional. Las negociaciones que está previsto se reanuden en enero –ambas partes han aceptado– tendrán que abordarlo si quieren llegar a un final feliz. Sin acuerdo político no hay fin de la guerra. La guerra y la política son la continuidad de un mismo proceso, detenido cuando el Presidente depuesto Hadi se negó a negociar de igual a igual con los huzíes el futuro del Yemen. Después de cuatro años de guerra estamos como cuando empezó, pero quizá ahora Hadi –debilitado– se vea obligado por fin a aceptar un diálogo nacional entre iguales sobre el futuro del Yemen. La victoria militar es inviable, como lo es la continuidad del viejo régimen.

La presión internacional sobre los saudíes es decisiva para acabar con la guerra, que es la principal causa de la devastadora crisis humanitaria en Yemen. La guerra la están haciendo los saudíes con armas occidentales y asesorados por militares estadounidenses e ingleses. Por eso ha sido importante que el Senado de los Estados Unidos –en manos de los conservadores– haya aprobado una resolución bipartidista exigiendo que se detenga la asistencia militar de los Estados Unidos a Arabia Saudí en la guerra del Yemen. No por ser simbólica deja de ser significativa. Canadá está considerando dejar de vender armas a los saudíes después del asesinato de Jamal Khashoggi, a pesar de que tiene varios contratos firmados, según ha dicho su Primer Ministro Justin Trudeau. La mayoría de los países de la Unión Europea, incluida Alemania, han detenido la venta de armas a los saudíes.

El gobierno de Sánchez debería tomar ejemplo. Nunca será tarde si se salvan vidas de civiles inocentes. España tiene que dejar de vender armas a Arabia Saudí mientras dure la guerra del Yemen. La vida de los niños debe estar antes que las comisiones de los políticos, reales o no, y los dividendos de los accionistas de las empresas de armamento. El diario El Mundo recientemente informó que “sólo entre noviembre de 2016 y febrero de 2018, 5.300 toneladas de explosivos se cargaron en el puerto de Bilbao con destino a Arabia Saudí y Emiratos Árabes”. Sánchez no debe olvidar que la crisis humanitaria en Yemen es el resultado de una estrategia de guerra contra la población civil en la que se usan las armas que España vende. Una estrategia militar prohibida por la comunidad internacional por su compromiso con los derechos humanos y la ayuda humanitaria. Es una crisis hecha por el hombre y debe ser resuelta por el hombre. ¿Cómo es posible que un gobierno “socialista” siga vendiendo armas a criminales de guerra?

Este articulo ha sido publicado en https://www.elviejotopo.com/topoexpress/estan-llegando-los-vientos-de-paz-a-yemen/

Publicado en Uncategorized, yemen | Deja un comentario

¿Cual es el sentido politico del asesinato de Jamal Khashoggi?

1_1.jpg

La conclusión de la CIA de que el Principe heredero saudí Mohammed bin Salman fue quien ordenó el asesinato del periodista Jamal Khashoggi no deja dudas de que se trató de un crimen de estado. No se les fue la mano a los sicarios saudíes mientras lo torturaban como quisieron hacernos creer al principio. Su asesinato vil y miserable fue un encargo del Principe heredero al trono saudi. ¿Porqué le molestaba tanto Khashoggi y porqué la enorme reacción que ha causado su crimen?

En julio del 2018 Mohammed bin Salman había ordenado traerlo de regreso a Ryad, pero protegido por su trabajo en Washington, aparecía frecuentemente en la televisión y tenía su columna en The Washington Post, decidieron cambiar el plan. Esperaron a que visitara el consulado saudí en Estambul, sabían que Khashoggi necesitaba un certificado para poder casarse con su novia turca, para desaparecerlo.

Jamal Khassoghi fue asesinado por asfixia el 2 de octubre y su cuerpo descuartizado con una sierra médica traída a proposito para ello desde Ryad. El sanguinario trabajo fue hecho por un equipo de 15 sicarios entre ellos colaboradores directos del principe heredero. Lo sabemos por el gobierno turco quien ha convertido el crimen en una arista de su política hacia Arabia Saudí.

Ahora sabemos por la CIA que Mohammed bin Salman encargó el trabajo. La CIA lo sabe porque ha tenido acceso a dos cruciales comunicaciones. Primero en los días anteriores al crímen y después el día mismo del crimen. Son comunicaciones mantenidas entre los sicarios y un ayuda personal del Principe. El día del crimen el sicario le dice al ayuda “dile a tu jefe que la misión ha sido realizada”.

El crimen se pueda interpretar como una pieza de una lucha brutal de poder que se esta llevando a cabo dentro de la familia real saudí por el trono. Mohammed bin Salman quien sueña con suceder a su padre el Rey Salman esta mostrando que esta dispuesto a todo para conseguirlo. Saco de la jugada al Principe Mohammed bin Nayef quien había sido nombrado principe heredero por el rey Salman cuando a la muerte de su hermano Abdullah ascendió al trono a principios del 2015; y ahora esta haciendo el trabajo sucio con quienes dentro y fuera de la famila al Saud se oponen a su entronización. Parece que su poder esta menos consolidado de lo que se suponía.

Mohammed bin Salman ha sido acusado de secuestrar a otros principes de la familia al Saud que no lo aceptan como heredero. Estos principes lo ven como un peligro por su rudeza, brutalidad e inexperiencia. The Washington Post ha denunciado que en el 2016 intentó secuestrar en Beijing a un principe crítico con él, pero el intento fracasó; secuestros que continuaron con disidentes políticos durante 2017 dentro y fuera de Arabia Saudí ante el silencio de los gobiernos occidentales. Ya sabemos la diferencia en el trato entre amigos y enemigos canallas. El equipo que asesinó a Khashoggi hubiera podido participar en estos secuestros. Mohammed bin Salman encarceló a finales de 2017 en el Ritz-Carlton de Ryad junto a otros 200 principes y billonarios a su rival el Principe Turki bin Abdullah quien sigue en cautividad. Sin duda alguna el silencio de Washington, Londres o Paris ante sus constantes violaciones de los derechos humanos y sus crimenes en la guerra de yemen, lo recibieron con alfombras rojas cuando les mostró la chequera, envalentonó al Principe a seguir con sus brutales crímenes dentro y fuera de Arabia Saudí. Se creía impune. Ahora un juzgado de Buenos Aires esta considerando juzgarlo despues de una denuncia de Human Rigth Watch por sus crimenes de guerra en Yemen. La fotografía de Juan Carlos en Dubai con este asesino , como si el descuartizamiento de Khashoggi no hubiera existido, habla de quienes son los borbones y como obtienen su dinero.

download.jpg

Jamal Khashoggi nunca mostró simpatía por Mohammed bin Salman y el mismo dijo que huyo de Arabia Saudí para no ser encarcelado. Tenía miedo de que fuera acusado de apoyar a otras fracciones de la casa real. Había trabajado como asesor de Turki Bin Faisal, hijo del rey Faisal, jefe durante un tiempo de los servicios de inteligencia y embajador en Londres y Washington. Khassoggi era conocido por sus lazos con Qatar y Estambul quienes habían optado por apoyar a los Hermanos Musulmanes con quienes el periodista simpatizaba. Era amigo personal de Erdogan otro amigo de los Hermanos Musulmanes quien entendió pronto que el crimen no era solo un asunto de política interna saudí.

Los hermanos musulmanes se han convertido en una línea de separación entre poderes regionales desde el epilogo de las revoluciones arabes. Fueron los Hermanos Musulmanes (una corriente moderada del Islam politico opuesta al colonialismo y al secularismo con una intensa actividad caritativa) ) quienes mejor capitalizaron las protestas en las calles arabes. En Egipto donde el regimen militar secular se formo en la lucha contra ellos ganaron las elecciones presidenciales. En Yemen los jovenes organizados en el Islah jugaron un papel muy importante en el fin del regimen de Saleh. En Turquía ayudaron a Erdogan. En Siria se levantaron contra Assad. Los saudíes contemporIzaron con ellos hasta que Mohammed bin Salman se alió con Unión de Emiratos Arbes para enfrentarse a Qatar quien muestra un enfoque mas moderado hacia Iran y estaba cuestionando la hegemonía de Ryad. La disputa ha producido un cisma dentro del islamismo sunita en la región entre wahabistas y hermanos musulmanes que en Yemen dificulta una salida negociada a la guerra.

Erdogan desde el principio entendió que el crimen tenía una dimensión internacional. Obama primero y Trump despues han construido toda su estrategia en la región alrededor de la figura del Principe Mohammed bin Salman. Lo quieren como un policía en la región que haga el trababjo sucio que Estados Unidos no puede hacer tras su descalabro en Iraq. Obama consintió la guerra de Yemen para amansarlo despues de su acuerdo con Iran. Obama lo veía util por su petróleo, vigor y juventud. El Presidente Trump lo ve como un socio billonario con quien puede hacer negocios inmobiliarios.

La importancia del caso Jamal Kashoggi reside en que no era un típico disidente saudi. Jamal Khashoggi era un periodista basado en Washington que sin renunciar al Islam tenía una visión democratica para la región afin con los valores de Estados Unidos. Una visión enfrentada a un Principe autócrata y miliarista como es el jóven saudi. Para Erdogan el asesinato es la oportunidad de mostrar a Estados Unidos el error que esta cometiendo al poner toda su politica en Medio Oriente detrás de un principe brutal y sanguinario que no tiene otra visión que la guerra.

En Yemen Mohammed bin Salman esta creando la mayor catastrofe humanitaria de las últimas décadas; en Siria ha sido derrotada por Assad con la ayuda de Rusia; su política de aislar a Qatar un viejo amigo de Estados Unidos es esteril; incluso en Egipto donde Mohammed Morsi el único presidente elegido democraticamente en la historia del país sigue encarcelado acusado de espiar para Qatar la situación no ha llegado a estabilizarse.

El mensaje de Erdogan parece que esta teniendo efecto viendo las grietas que empiezan abrise en Washintgon sobre la figura de Mohammed bin Salman. El senado de Estados Unidos en una movida contra Trump esta discutiendo retirar la ayuda militar a la coalición encabezada por el Principe en la guerra de Yemen. Incluso de poner sanciones a Ryad. El propio Presidente Trump a la defensiva se niega a aceptar la evidencia que sus propios espías han recopilado. Cínicamente niega que el Principe ordenase el asesinato. Pero el senado cada vez esta más seguro que el principe heredero ordenó el asesinato.

La denuncia de la CIA complica su politica aventurera y militarista en la región y sus negocios particulares. Es un secreto a voces que desde John Bolton está a cargo de la Seguridad Nacional, la guerra contra Iran ha vuelto a la agenda nacional. Una guerra que requiere una politica militarista como la que Mohammed bin Salman esta desarrollando en la región y del que el asesinato de Jamal Khashoggi -silenciar a los críticos- forma parte. La política de Trump en Oriente Medio es cada vez más la de un matón sediento de negocios no importa el coste humanitario que pagen las personas ordinarias.

Publicado en Uncategorized, yemen | Deja un comentario

La guerra de Yemen se intensifica

gettyimages-679996530_custom-f843af20a156b519326daadf19ec3cc308b52641.jpg

La semana pasada parecía que se abría una puerta de esperanza a la resolución de la guerra de Yemen, pero se cerró pronto. Horas después de que Jim Mattis, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, país que está ayudando a los saudíes en la guerra, llamara a todas las partes a acabar el conflicto, aviones de guerra de la coalición volvieron a bombardear la capital Sanaa y la provincia de Sadaa, mientras sus tropas retomaban la batalla de Hodeidah atrapando a miles de civiles dentro del puerto y poniendo en peligro la ayuda humanitaria destinada a ocho millones de personas que dependen de ella para sobrevivir. ¿Por qué se creen tan poderosos estos criminales para despreciar a la comunidad internacional?

No son solo los negocios de la familia del derechista radical Trump, que negocia sangre por bienes raíces, o la City londinense que comercia armas con el resultado de civiles muertos. El diablo está también en casa y tiene nombre socialista. En agosto en Sadaa una bomba guiada mató a 40 niños en un viaje escolar. Un crimen atroz. En octubre, el gobierno del PSOE en vez de hacer algo para frenar estas masacres horrendas ratificó la venta de 400 bombas similares. Sánchez mostró estar más interesado en proteger el lucrativo negocio de las armas y sus comisiones que la vida de los niños. Lo hizo incluso después de que se supiera que el gobierno saudí había descuartizado al periodista crítico Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul. Sánchez decidió vender las armas para garantizar 6 mil puestos de trabajo –según dijo– sometiéndose al chantaje económico saudí. Parece que los colores de la bandera monárquica no hacen a España respetable. ¿No había firmado ya el Ministerio de Hacienda el contrato de Navantia en julio con los saudíes? ¿Están hechos los acuerdos de Navantia con gente sanguinaria en la que no se puede confiar? ¿Dejará de investigar el parlamento de dónde viene la fortuna de la familia Borbón?

Hace unos días Amal Hussein, una niña de siete años, moría en un campo de refugiados en la provincia de Hajja. Es una de las miles de víctimas de esta guerra de agresión al Yemen, la nación más pobre de Arabia. Sabemos su historia gracias al The New York Times, que ha decido romper el silencio cómplice que el dinero saudí compraba en la prensa supuestamente “libre”. Hay que ver los emails de la diplomacia saudí publicados por wikileaks. Hasta el diario El País se extraña de que se diga ahora en los medios más leídos lo que los izquierdistas decían antes. No se creen que la verdad acabe por abrirse camino. La familia de Amal era de Sadaa, la provincia en donde se originaron los huzíes y de donde tuvo que huir para salvar su vida. Sadaa ha sufrido 18.000 ataques aéreos desde que empezó la guerra en marzo del 2015. Periodistas que han tenido acceso hablan de un territorio devastado, pero en el que el apoyo a los huzíes es más fuerte que nunca. Amal murió de hambre en una economía destrozada por bombas guiadas como las que Sánchez entregó a la aviación saudí.

El gobierno del PSOE no quiere aceptar –la evidencia es demoledora– que la guerra de Yemen no es una guerra más. Según Naciones Unidas es la causa de la mayor catástrofe humanitaria del mundo. La peor hambruna en 100 años. Una hambruna creada por el hombre en una guerra de agresión injusta. Yemen no amenazaba a nadie cuando empezó la guerra hace más de tres años. Ahora sabemos que la guerra fue la criatura de Mohammed bin Salman para consolidar su poder absolutista. Este príncipe que está al frente del día a día en Ryad, amigo de nuestros reyes, está vinculado al descuartizamiento de Khashoggi en Estambul. Los responsables del operativo criminal formaban parte de su núcleo íntimo de seguridad. Este régimen sanguinario usa ilegalmente el hambre como arma de guerra en Yemen con la ayuda de Estados Unidos, Gran Bretaña y España. El PSOE tiene que saber que es ilegal. En Yemen hay dos millones de niños malnutridos, de los cuales 400 mil están críticamente enfermos. Según proyecciones, se multiplicarán las cifras cuatro veces en los próximos meses. UNICEF ha denunciado que en Yemen está muriendo ya hoy un niño cada diez minutos. Es decir, 6 a la hora, 144 al día. Lo más patético de todo es que un gobierno socialista, que se considera progresista, es cómplice de la mayor hambruna del planeta en los últimos cien años. ¿Qué significa ser socialista hoy en España?

La ofensiva de la coalición Arabia Saudí/Emiratos en Hodeidah iniciada hace siete días nos acerca más a esta proyección apolcalíptica hecha por Naciones Unidas. Sea cual sea el resultado de la batalla, la entrega de alimentos estará en peligro, acelerando la muerte de los niños. Siete barcos con toneladas de ayuda humanitaria están amarrados en el puerto. No está claro que puedan descargar y que la ayuda pueda ser distribuida. Por Hodeidah entra el 75% de la ayuda humanitaria; incluso en la ciudad de Hodeidah, donde viven cientos de miles de personas, las condiciones de vida cuelgan de un hilo. Unicef ya ha denunciado que han empezado a morir niños.

El ataque es más doloroso para la población porque muchos de los civiles que habían huido en junio, cuando comenzó la ofensiva, habían regresado. Trabajadores de organizaciones humanitarias que todavía están en la ciudad dicen que la coalición está bombardeando continuamente la ciudad con bombas guiadas lanzadas desde sus aviones de guerra y usando artillería desde helicópteros apache. Hay combates cerca del mayor hospital de la ciudad. Hodeidah continúa en manos de los huzíes. No está claro que la coalición se decida a entrar en ella. Los huzíes llevan meses preparando la defensa. Puede que se limiten solo establecer un cerco, pero eso no disminuirá el impacto catastrófico desde el punto de vista humanitario. De momento se han reportado más de 150 combatientes muertos mientras la población permanece atrapada en sus casas.

Fuentes sobre el terreno han confirmado que la ofensiva por tierra está comandada por Emiratos Árabes Unidos. La agencia de noticias Associated Press AP denunció en junio que milicias de al-Qaeda son parte de la coalición y combaten en la batalla por Hodeidah. Occidente, incluido nuestro gobierno socialista, se ha convertido de facto en la aviación de al-Qaeda en la batalla por Hodeidah. Sabíamos que el terrorismo era la tercera pata de la política de Occidente en la región. Usamos al-Qaeda o ISIS cuando la diplomacia no llega y la guerra directa no es posible. Pero ahora es demasiado. Estamos ayudando a acelerar la muerte de niños de hambre desbrozando el camino de al-Qaeda con nuestras bombas guiadas. AP denunció cómo Aboul Abbas, un líder de al-Qaeda en Taiz, en la lista de terrorista de Estados Unidos, recibe dinero de Emiratos. El gobierno yemení de Hadi, el que Occidente reconoce, pagó a Adnan Rouzek, también de Taiz y ligado al-Qaeda,12 millones de dólares por sus combatientes en Hodeidah. Emiratos además ha sido acusado por Naciones Unidas y Amnistía Internacional de aplicar torturas y abusos sexuales contra cientos de yemeníes encarcelados; actos tipificados como crímenes de guerra.

Estos son los aliados del gobierno del PSOE en el campo de batalla. ¿Qué significa ser socialista hoy en España?

Artículo publicado en http://www.elviejotopo.com/topoexpress/la-guerra-de-yemen-se-intensifica/

 

 

Publicado en Uncategorized, yemen | Deja un comentario