Texto y fotos Mark Aguirre

Veíamos los movimientos de dos individuos. Los orangutanes se reunían y separaban moviéndose entre las ramas. Solo se detenían para comer lo que picaban. Con su peso se impulsaban hacia el aire aprovechando las ramas como pértigas. Pronto empezaron a preparar los nidos donde dormirían esa noche.
Ver orangutanes libres en Borneo no es fácil a pesar de que hasta hace bien poco estos grandes simios compartían la Isla de igual a igual con los humanos. Lo han hecho durante 40 mil años cuando llegó el homo sapiens a la Isla. Pero en los últimas décadas su suerte ha cambiado dramáticamente. Su población se está reduciendo drásticamente poniendo en peligro a la especie. Su número ronda actualmente los 100 mil individuos. 400 mil menos que hace 50 años.
El Valle de Danum donde vimos los orangutanes libres está en el interrior de la Isla a cinco horas por tierra desde Sandakan. Una ciudad costera en la provincia de Sabah vecina de las islas del sur de las Filipinas. Viajamos primero en un autobus público por una carretera asfaltada atravesando plantaciones de palma de aceite, después por un camino de tierra en la selva en un todo terreno.
En Danum, una selva humeda originaria, el dosel puede estar hasta 70 metros de altura, todavía viven 500 orangutanes. Habíamos visto dos nada más llegar y en los dias posteriores veríamos otros más. Su pelo rojo, ojos saltones, una de sus grandes manos o pies agarrada siempre a alguna rama sino saltaban al vacío.
Los orangutanes a diferencia de gorilas o chimpances que se mueven en grupo en busca de comida, suelen ser recolectores semisolitarios. Raramente salen de un territorio, de unos árboles, al que se consideran arraigados, habitado por una comunidad establecida por un difuso parentesco. Las hembras viven dispersas en pequeñas familias de uno o dos hijos. Los adultos machos en solitario buscando medir sus fuerzas entre ellos cuando se encuentran.

Hasta los 8 años un orangutan depende completamente de su madre aúnque aprende hacer el nido donde duerme al año. Hasta los 15 años no son considerados adultos. Son junto a los humanos la especie que más tarda en vivir por su cuenta. También son los únicos que se aparean cara a cara como los humanos. Tienen una esperanza de vida de 45 años, Birurté Galdikas una antropologa canadiense ya fallecida que los investigó en Borneo durante décadas dijo que las hembras son madres dedicadas y calificó a los orangutanes de fuertes e inteligentes.
Para el homo sapiens el “orangutan” es una de las especies vivas más cercanas. Compartimos con él junto a gorilas y chimpances un ancestro común hace entre 12 y 14 millones de años. Lejos de Africa la nueva rama separada llegó a poblar las selvas lluviosas del sur y sudeste de Asia. En la actualidad su territorio está reducido a las selvas originarias sobrevivientes de Sumatra y Borneo donde viven tres especies diferentes que raramente se cruzan entre ellas.
Humanos y orangutanes compartimos el 97% de las secuencias del ADN. El tamaño del cerebro es una de las grandes diferencias. El cerebro del orangutan es solo el 0.6% del tamaño de su cuerpo mientras el nuestro es el 2.1%. De cualquier forma las poblaciones humanas originarias de Borneo lo consideraban tan cercano que le dieron la categoria ¨humana¨, lo llamaron ¨el hombre de la Selva¨, la traducción literal de “Orangutan”. Miles de años después en el siglo XXI el homo sapiens había modificado tanto el paisaje con sus cultivos, minas y presas que estaba amenazándo su existencia.


En noviembre del 2025 en Sumatra en sólo una semana de intensa lluvia murieron 58 orangutanes tapanuli. La especie más amenazada apenas quedan 800 individuos. Biologos que los estudian asociaron la catastrofe con la destruccion de la selva a consecuencia de proyectos productivos de los humanos. El cambio de paisaje habría provocado la lluvia erratica, los derrumbes e inundaciones que los mataron.
Cuando hace 25 años Junaidi bin Maning nació en Tendok Besar, una comunidad cercana a Sandakan, la palma de aceite era cosa novedosa. Dice que su generación fue la primera en crecer entre plantaciones. La de su padre lo había hecho rodeado de selva. Ahora más de tres décadas después su padre sigue trabajando en la industria del aceite de palma pero el trabaja en el turismo. Junaidi se dedica a llevar turistas a un comedero abierto para los monos narigudos, una especie endemica de la Isla, en una esquina de una de las plantaciones que rodean Sandakan.
La plantación más grande en Tendok Besar es propiedad de un chino malasio. 90 hectáreas de árboles de palma plantados en hileras como en todas. Las palmas son mucho más bajas que los árboles de la selva aunque Junaidi dice que ha llegado a ver orangutanes comiendo sus tallos. Los propietarios despotrican contra ellos por “acabarse las cosechas”,
Se calcula que en Borneo y Sumatra, los únicos lugares con Orangutanes viviendo en libertad en el mundo, sobreviven 120 mil orangutanes. En Sumatra su población no llega a los 20 mil individuos. Más del 75% de todos ellos viven fuera de las áreas protegidas poniéndose en peligro frente a los humanos.
Juanidi dice que los orangutanes han empezado a pasar más tiempo en el suelo que antes. Un cambio significatico porque es considerada una especie completamente arbórea. Raramente deja las copas de los árboles. Destrozada la selva llegan a las plantaciones caminando para ver si encuentran comida. Suelen tener su ¨hogar¨ en parches de selva aislados y fragmentados que han sobrevivido a la destrucción de la selva. Pueden caminar hasta 5 kilómetros fuera de su territorio para encontrar los frutos de los árboles plantados por humanos. Dice que los trabajadores de la plantación del chino malasio, 50, la mayoría filipinos e indonesios, los expulsan a golpes o se quedan con sus crías si los detectan.
Estudios han encontrado que al menos el 8% de los orangutames a los que investigadores siguen su salud han sido golpeados o atacados por humanos. Muestran heridas de perdigones, heridas de bala u otras causadas por agresiones humanas. Los especialistas han encontrado también casos de ataques de orangurtanes a humanos como si hubiera un conflicto desigual abierto de baja intensidad entre las dos especies.
La mayoría de estos sobrevivientes en parches son hembras con sus crías, los machos, seguros de su fuerza, se adentran mas en la selva en busca de nuevo territorio aunque también son atraidos por lo que cultivan los humanos. La alta concentración de azucar de los frutos cultivados es su imán. El oranguten consume 300 tipos de frutas y plantas diferentes, miel, insectos y minerales del suelo. Historias de orangutanes cerca de granjas, plantaciones, carreteras o presas se escuchan o se leen en informes. Las frutas las procesan fácilmente. Sus mandibulas y musculos fáciales son poderosos, sus muelas estan diseñadas para triturar y sus afilados colmillos pelan frutas no importa la dureza de su piel.

Para llegar al Valle de Danum habíamos atravesado aburridos 200 kilometros de plantaciones. Miles de palmas de similar tamaño se sucedían una tras otra en un territorio casi siempre ondulado. De tanto en tanto veíamos tierra despedazada, desnuda, despojada de cualquier vejetación. Es posible que la palma estuviera exhausta. Su vida productiva, 25 y 30 años, acabada y estarían preparando el terreno para replantarla. Troncos de palmas arrasadas como cadáveres yacían inhertes sobre el color de la tierra. Convertidos en trofeos de caza de palas y excavadoras.
Hasta bien entrado el siglo XIX el interior de Borneo se mantuvo fuera de de manos colonialistas. El comercio se realizaba en la costa. Los ¨extranjeros`¨ traían ceramica y cuentas y se llevaban jinjibre, kampfort y otras especias. Las plantaciones no llegaron hasta el siglo XIX con el de caucho. Recolectaban el latex haciendo una raja en el troco del árbol para que brotara. En Sabah lo intercambiaban con comerciantes árabes. La primera mezquita en Sandakan fue establecida por un Imam del Yemen cuando acababa el siglo XIX. Cuando el negocio del caucho se hundió en la primera mitad del siglo XX quemaron más selva para plantaciones de piña u otras frutas tropicales.
Juanidi decía que su abuelo trabajó en la tala de árboles. Había árboles muy codiciados que se pagaban muy bien en Europa y China. Comerciantes de estos paises llegaban con sus barcos a Sandakan y otros puertos de la zona. Borneo está al sur del Mar de China pero los holandeses llegaron a colonizar el sur de la Isla. A los monos endémicos narigudos todavía les llaman dutch (holandes) por su color pelirojo y sus abultadas panzas.
En Kalimatan la provincia indonesia de Borneo en las décadas de 1980 y 1990 cerca de 3 millones de personas fueron relocalizados desde la isla de Java. A los que llegaron, el gobierno les dio tierra gratis y dinero para empezar una nueva vida de campesinos en un territorio nunca antes colonizado.
Fue el comienzo de una época maldita para la selva. En la primera década del siglo XXI año tras año millones de hectáreas selvaticas fueron aniquilidas por las plantaciones. En sólo 10 años se destruyeron 11 millónes de hectáreas (10% de la selva que quedaba). La mayoría bosques tropicales en las tierras bajas, el lugar preferido para vivir por los orangutanes. Testigos cuentan que en medio de la destrucción orangutanes se movían entre las ramas de árboles caidos de la misma manera que hacemos los humanos cuando nuestras casas son derribadas por terremotos.
Junaidi decía que las comunidades no pararon a destrucción de la selva porque las plantaciones les sacaba de la pobreza . “Sí poseías la tierra podías hacer con ella lo que quisieses y las plantaciones de palma daban dinero ”, decía.
En una héctarea de palma los campesinos ganan entre seis y diez veces más que si hubiesen plantado frijoles o soja. Un productor de aceite de palma ingresa 115 euros por héctara, un ingreso que para un campesino medio con 2 o 3 hectareas significa alrededor de cinco veces el salario promedio.

Fredo decía que el aceite de palma ha cambiado la suerte hacia mejor de los dusun. La tala de la selva había acabado con los árboles apreciados y las comunidades estaban empobrecidas. Vieron la palma de aceite como una oportunidad y entregaron la selva a unas compañias cada vez más interesadas en cultivarla. La demanda de aceite de palma crecía por su bajo costo. Aceite de palma se encuentra en casi la mitad de los productos que hay en un supermercado en Europa. Está en cosmeticos y detergentes, en comida procesada e incluso es usado como biofuel.
“Mi familia fue capaz con los ingresos de la palma de reparar la casa cada año, (se daña con las tormentas) y de comprar motocicletas. En la comunidad se establecieron peluquerías y otros negocios” decía Fredo.
Las compañías favorecieron el cultivo de la palma de los campesinos en sus pequeñas propiedades al permitirles llevar las piñas a los molinos de los ingenios de las plantaciones. La producción de aceite es enorme. El aceite, 5 litros por cada piña grande, se obtiene exprimiendo la pulpa y la semilla de las mismas.
Fredo trabaja ahora en una compañía logistica china que da servicios a las plantaciones. En Sabah su compañía ha comenzado a extenderlo a la industria del turismo. Dice que dejo de trabajar la palma, porque además de ser un trabajo muy demandante, se usa el machete para recolectar unas piñas que suelen pesar entre 15 y 25 kilos, el turismo esta al alza y ofrece mejores salarios.
Las últimas estadisticas muestran que en Sabah y Sarawak, las provincias malayas de Borneo, el turismo ha desplazado a la palma de aceite como el sector que genera mas ingreso. La existencia de la selva donde viven orangutanes y otras especies endémicas raras hace que la selva empieze a ser mas productiva para las comunidades que su destrucción. La economía podría empezar a ayudar a mantener la selva.
Sepilok está a media hora en coche desde Sandakan. Fue abierto en 1964 como un refugio para orangutanes en apuros. Desplazados, heridos, huerfanos o mascotas abandonadas. También hay osos endémicos de la isla. Cuando fue establecido la gran extinción estaba empezando. En Sepilok hay un área en que se pueden ver a orangutanes refugiados desde detras de una cristalera, pero se ha convertido también en un visita habitual para los que quieren ver orangutanes sin adentrarse en la selva.
Cada día unos pocos individuos suelen bajar sin aviso de los árboles que rodean el centro en busca de comida. Cuarenta kilómetros cuadrados de parche de selva degradada donde viven varias docenas de orangutanes que necesitan ayuda para alimentarse. Sus valedores los protegen de la catastrofe como quieren hacer con el resto de orangutanes en peligro. Su objetivo devolverlos a la selva donde puedan vivir por ellos mismos.
En Indonesia entre 2005 y 2022, tanto en Borneo como en Sumatra, casi mil orangutanes fueron capturados en bosques naturales degradados o en zonas aledañas cercanas a plantaciones. La mayoría de ellos una vez detenidos fueron movidos por conservacionistas a la selva pensando en que podrían empezar una nueva vida.


Estudios recientes han mostrando que trasladarlos de su territorio a otro tiene menos éxito del esperado. Outcomes of orangutan wild-to-wild translocations reveal conservation and welfare risks https://doi.org/10.1371/journal.pone.0317862 Las hembras tienem problemas de integración. Suelen ser intolerables con orangutanas que no conocen. Pueden incluso ser agresivas con ellas y sus hijos. Los machos solitarios siempre juegan la carta de la fuerza con otros machos por el acceso a las hembras pero están en desventaja. En su nuevo habitat hasta desconocen los árboles que dan frutos.
Investigadores han proyectado el impacto del número de orangutanes atrapados y trasladadados o fallecidos en el proceso en la evolución de la población a largo plazo. Si se mantiene el número actual (el 2% de la población) en 250 años el descenso poblacional podría alcanzar el 76%. Una tasa del 4% causaria la extinción funcional.
Un número importante de los orangutanes trasladados busca el territorio que crecieron muchas veces caminando grandes distancias. David nuestro guía en el valle Danum decía que cada vez es más frecuente ver a orangutanes caminando lentamente y con torpeza a cuatro patas completamente vulnerables.
Aún con todo se ha observado como se están adaptando a los cambios introducidos en el paisaje por el hombre. Están comenzado a vivir fuera de su habitat tradional. La selva humeda originaria. Han sido vistos viviendo libres en bosques degradados por la tala incluso sí se ven obligados a dormir de nuevo
en el mismo nido. Se ha observado a hembras ocupar parches de bosque durante décadas incluso con crías dependientes y juveniles semindependientes.
David contaba que una hembra adulta y una cría de orangután fueron encontrados libres en una plantación comunitaria de caucho a la que consideraban ¨su¨territorio. La compañía acabó capturandolos para que fueran reubicados en otro lugar. Ahora se sabe que los orangutanes pueden mantenerse libres en paisajes que no siendo su habitat natural combinan parches de selva, plantaciones y bosques degradados. ¿Puede ser una estrategia de supervivencia?
Científicos esperan que esto ocurra más frecuentemente. Han observardo cada vez más orangutanes desplazándose por estos paisajes o incluso como sabemos buscando alimentos en cultivos. El peligro reside en la respuesta que encuentran de personas y empresas hacia su conducta invasiva. Las autoridades siguen exigiendo trasladar a los orangutanes como primera medida en vez de desarrollar estrategias que ayuden a la especie a sobrevivir en las condiciones actuales. Proyecciones muestran que sólo una mortalidad del 1% causada por el ser humano en estos nuevos habitats provocaría la extinción local de los orangutanes destruyendo su estrategia de sobrevivencia en caso de que existiera. Sólo una actitud positiva hacia al orangután ayudaría a salvarlos pero la sociedad carece todavía de la sensibilidad necesaria atrapada en la fiebre del dinero.

























