LOS GRABADOS RUPESTRES DE LOS COMERCIANTES DE LOS ANDES

‘Texto Mark Aguirre, Fotos Nayeli Lasheras-Maas

Con el desarrollo de las carvanas las llamas ocupan cada vez más espacio en los grabados de Hierbas Buenas.

Teníamos el plan de visitar los petroglíficos de Hierbas Buenas. En la oficina de turismo de San Pedro de Atacama nos dijeron que hay cada vez más interés por el arte de las rocas y varias compañías organizan en las mañanas la visita. La tarde parece que esta reservada para visitas particulares. El yacimiento está en medio del desierto a 60 kilómetros de San Pedro en direción a Calama en la estancia Santiago de Río Grande. Es fácil el acceso por una carretera asfaltada. Cuando llegamos la zona impresionaba por sus plegamientos geólogicos. Estabamos a 3000 metros de altura. Era como si los colores de las profundidades de la tierra hubiesen decidido emerger haciendo fácil imaginar porque grupos de cazadores recolectores eligieron estas rocas rojas para hacer sus pinturas y grabados.

Esta zona esta poblada desde hace 11 mil años. Se trata de una fecha muy temprana si se confirma que el homo sapiens llegó a América hace unos 14 mil años. La primera evidencia de arte rupestre encontrada en la zona es de hace 10 mil años. Es difícil saber cuando empezaron a pintar y grabar en Hierbas Buenas pero es uno de los mayores centros de arte rupestre del área de San Pedro de Atacama. El periodo debío ser prolongado. Hay diferentes estilos que hablan de un uso largo del lugar y de una evolución económica y cultural de sus “artistas”. Cuando llegaron los incas (1450-1550) todavía grababan las rocas. Un grabado de un perro claramente incaico lo atestigua.

Este grabado de un perro muestra claramente la influencia inca. Se supone que es uno de los más tardíos.
Este grabado es conocido como el dragón de dos cabezas. Como ocurre en otros yacimientos de arte rupestre los «artistas’ suelen pintar lo que ven en su cerebro, no modelos naturales. Muchas veces lo hacen en sus viajes al mundo de los espiritus impulsados por sustancias quimicas que alteran el estado de conciencia acompañados por chamanes o curanderos

Hierbas Buenas nunca fue un asentamiento permanente aunque el área de San Pedro Acatama ha conocido los primeros asentamientos en el norte de Chile. ¿lo mantuvieron como un centro espiritual y rituall? Hierbas Buenas era ocupada transitoriamente durante temporadas. Primero por cazadores recolectores y después por caravana de comerciantes. Por su ubicación era un punto que permitía la caza de huanacos; estaba muy cerca de un río que las caravanas aprovecharon en sus viajes. El desierto de Acatama es uno de los lugares más secos del planeta. El lugar dejó de usarse cuando las rutas comerciales fueron modificandas por los incas. Planificaban las travesías para ahorrar tiempo y distancia viajando en línea recta por el desierto sin seguir los cauces de agua. Con los incas Hierbas Buenas fue cayendo en el olvido hasta el punto que los petróglificos solo se redescubrieron en 1992.

Aldea de Tulor fue el primer asentamiento en la zona. Esta a diez kilómetros de San Pedros de Acatama y puedes llegar facilmente desde allí en bicicleta. Los grupos de cazadores recolectores eligieron las orillas del rio San Pedro, a los pies de la Cordillera de la Sal en las faldas de los Andes para decir adios a sus campamentos móviles. El agua les permitía el cultivo de maiz y decidieron apostar por el mismo. No se sabe en exactitud cuando Tulor fue establecido pero es posible que ya hubiesen aprendido a domesticar guanacos cuando lo hicieron. Grupos de cazadores recolectores habían empezado a hacerlo hace 3500 años. Los grupos que se asentaron son conocidos como Lickan-Antay. No se sabe mucho de ellos, parece que son diversos grupos de la zona que decdieron juntarse; hablaron su propia lengua el kurze que esta practicamente perdida. Sus viviendas eran redondas interconectadas construidas en barro y con techos de paja. Usaban plantas como medicinas recetadas por chamanes, conocidos aqui como Yatires que ofrecían además confort espiritual y sabiduría. Se han encontrado instrumentos inahalatorios de drogas con una antiguedad de 1500 años usadas por los Yatires para hacer el viaje al mundo de los espiritus.

Se sabe de la existencia de Tulor desde 1956. Arqueólogos retomaron las excavaciones en 1980 pero los fondos son pequeños por lo que avanzan muy lentamente.

Los Lickan-Antay tuvieron que abandonar el lugar por una sequía duradera que hizo ínviable el cultivo pero que paradojicamente ha permitido conservar en buen estado el lugar bajo las dunas. Es posible que se establecieran en las orillas del rio Loa en Pukara de Quitor, un sitio arqueólogico a las afueras de San Pedro de Acatama o en Vilama. Son sitios con defensas militares donde los españoles cuando llegaron en 1535 perpetraron sus conocidas atrocidades. Es posible que los diferentes asentamientos entraran en conflicto por el agua y el componente militar se desarrollara. Parece que los tentáculos del estado de Tiwanaku cuyo centro estaba en la orilla boliviana del lago Titikaka llegaron a la zona pero no hay evidencia que llegara a convertirla en su colonia, cosa que si ocurrió con los incas.

Es muy posible, las excavaciones dirán, que el comercio tenga mucho que ver en la decisión de asentarse en Tulor. La primera ciudad establecida en el continente americano hace cinco mil años Caral en la costa al norte de Lima en el valle del Supe nació poniendo juntos el comercio y la religión. Sacerdotes protegían a los comerciantes que guardaban sus mercancías en recintos religiosos y celebraban sus mercados en explanadas a las puertas de piramides. En Tulor nunca llegaron a tal sofisticación pero es muy posible que Hierbas Buenas pudiera ser un centro donde comerciantes hacían sus ritos y sacrificios protoreligiosos pidiendo protección y fortuna durante el viaje de sus caravanas. Arqueólogos que estan excavando Tulor han encontrado evidencia de un intenso comercio; entre las mercancías han encontrado cuentas hechas con conchas del Pacífico, herramientas fabricadas en hueso, textiles, cuero y cerámicas de zonas andinas. Tenían que además comerciar carne de llamo, charqui de pescado, maiz, papa morada.

El grabado de este mono atestigua el largo recorrido que hacían las caravanas.

La domesticación de las llamas habían facilitiado intercambios comerciales más distantes y ambiciosos que los conoidos en Caral. Llegando las nuevas caravanas que se formaron a comunicar el oceano Pacifico y la cordillera de los Andes. Hierbas Buenas estaba en una de estas rutas siguiendo rutas más cortas que aprovechaban vías naturales cercanas al agua. Estaba integrada en el comercio de un vasto territorio: Altiplano, Puna, Desierto de Atacama y la costa;,lo que es hoy Chile, Perú, Bolivia y Argentina, La llegada de las caravanas cambiaron los motivos de los grabados. las llamas ocupan cada vez más espacio pero en el area conocida como sector dos -los guias no acostumbran a visitarlo- hay grabados de chamanes pumas y Flamencos. Los Yatires en su viaje espiritual podían transformarse en Pumas como muestra de su poder. Los Flamencos podían hacer de intermediarios entre el mundo terrenal y el de los espiritus. Seguro que los comerciantes pedían seguridad y exito para su viaje a los espiritus protectores.




El valle del Arco Iris en las inmediaciones de Hierbas Buenas. Los tours suelen hacer visitas combinadas
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